Cronos, un yate de lujo ecológico

Cronos yate lujo ecológico

El sector de los yates de lujo también tiende, cada vez con mayor frecuencia, a buscar diseños progresivamente más sostenibles y ecológicos. Y, a veces, si esta aspiración se conjuga con una línea especialmente elegante y una propuesta original, el resultado es algo tan espectacular como el Cronos.

Se trata de un proyecto de 2 estudiantes italianos de BYT (Bicicleta, Yate y Tren) del European Institute of Design -quizá por eso han dispuesto de más libertad, dejando volar la imaginación y osando ir un paso más allá- llamados Simone Madella y Lorenzo Berselli, con el que han recibido una mención honorífica en la categoría Young Professional del concurso MYDA (Millenium Yacht Design Award), cuya última edición se celebró hace poco: «Experimentación interesante en el lenguaje expresivo aplicada a la arquitectura de interiores, con especial atención al valor de la madera y su uso en las formas».

Basta echar un vistazo a la foto para ver que la embarcación, que por ahora sólo existe sobre el papel, es especial, diferente. Y no sólo por esa curiosa vela impulsora ni por las formas estilizadas del casco sino también, y sobre todo, por el material previsto para su construcción: bambú. Algo que se encuentra en abundancia en la naturaleza, que cada vez es más utilizado para fabricar (aquí ya vimos bicicletas, por ejemplo) y que no contamina cuando el aparato o vehículo termina su vida activa.

De hecho éste era uno de los objetivos de Simone y Lorenzo: conseguir una embarcación de lujo que, para variar, fuera lo más limpia posible. Por eso el bambú está omnipresente, tanto en casco como en cubierta e interiores, y navega impulsado por 2 motores eléctricos de corriente generada por energía solar y eólica; además reconvierten el 15% del calor que producen en más energía.

Por dentro, el Cronos también resulta atractivo gracias a una cuidado diseño decorativo, con un par cubiertas conectadas por sendas escaleras suspendidas, y un puente con cristalera corrida que no sólo facilita la iluminación natural de las obras de arte que adornan los mamparos sino que también ofrece amplia panorámica del mar.