Las impresionantes grutas de Longmen en China

Grutas de Longmen / foto Shutterstock

La inmensidad geográfica de China provoca que, por mera estadística, se acumulen en su territorio montones de atractivos turísticos, unos más conocidos que otros. No sé exactamente en qué grupo ubicar las Grutas de Longmen porque, si bien suelen incluirse en casi todos los tours por el país, lo cierto es que la mayoría de la gente nunca ha oído hablar de ellas. Así que vamos allá.

Como indica su nombre, que significa Puerta del Dragón, se trata de un enorme complejo formado por más de dos mil cuevas y nichos excavados en la pared de un imponente acantilado asomado al río Yi, a unos quince kilómetros de la ciudad de Luoyang (provincia de Henan, en el centro-este).

Vista de las grutas de Longmen / foto Shutterstock

No se trata de un sistema kárstico sino de cavernas excavadas por el Hombre. En concreto, por los emperadores de la dinastía norteña Wei, cuando trasladaron la corte desde Pincheng (actual Datong) a la citada Luoyang a finales del siglo V. Otras dinastías, Qing, Song, Sui y Tang, continuaron los trabajos durante otros cinco siglos.

Las oquedades, a las que se accede por escaleras también talladas en la roca, ocupan todo el frente del farallón a lo largo de un kilómetro y en su interior albergan estelas y estatuas de Buda (¡noventa y siete mil! pese a que se sabe que había muchas más, robadas), de diversos estilos y tamaños, desde unos pocos centímetros de alto a varios metros. También hay miles de esculturas de otros temas, decenas de torres y pagodas, inscripciones…

Foto Dominio público en Wikimedia Commons

La cueva más grande es la de Kanjingsi, aunque la de mayor antigüedad corresponde a la de Guyang. Una, la de Linthuadong, tiene una gigantesca flor de loto esculpida en la bóveda; otra, la de Yaofangdong, está llena de recetas médicas labradas en las paredes. La Wuanfodong alberga diez mil pequeñas estatuillas de Buda y la más visitada es la de Feng Xian, por la espectacularidad del colosal Buda del interior.

Por supuesto, las Grutas de Longmen forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.