El Seb-i-Aruz de los derviches en Konya

El Seb-i-Aruz de los derviches en Konya

Dado que Turquía es un destino que se ha puesto de moda últimamente y que estamos en las fechas en que estamos, si alguno se plantea pasar unas vacaciones por esas latitudes y quiere ver un espectáculo muy especial, que sólo se celebra en diciembre, no debería fijar su atención exclusivamente en Estambul y Pamukkale. En Konya, capital de la provincia anatolia homónima, podrá asistir al alucinante Seb-i-Aruz que protagonizan los derviches giróvagos.

Vale, es cierto que en realidad se pueden ver en muchos rincones turísticos turcos. Pero es que en Konya son algo más que una actuación para visitantes porque el Seb-i-Aruz es toda una sema, es decir, un evento religioso que en este caso se desarrolla de forma pública, en uno de los foros de referencia de la ciudad, el Mevlana Cultural Centre.

Se trata de una ceremonia que conmemora la muerte de un famoso derviche llamado Jalal al Din-Muhammad Rumi. Los derviches eran sufíes, una especie de monjes místicos musulmanes cuyo nombre, que viene del persa dervish, significa mendigo. Rumi fundó una variante de esa orden, la Mevleví, cuyos miembros entraban en trance ascético bailando de una forma muy peculiar: girando sobre sí mismos una y otra vez sin parar al ritmo de la música.

Rumi vivió en el siglo XIII y, aunque era afgano de nacimiento, vivió en Konya, de ahí que sus seguidores establecieran allí la sede de su secta. Lo que recuerda el Seb-i-Aruz es la muerte del maestro; de hecho, esa expresión significa Matrimonio con Dios porque mediante la danza giratoria, los cánticos y la música se busca intentar entrar en contacto con el ser supremo.

Y como los mevlevíes no son excluyentes, es decir, creen que todos somos iguales -mujeres incluidas, que también pueden bailar- y tenemos derecho a ver a Alá, permiten el acceso a su sema. Así, cuando llega diciembre, el Mevlana Cultural Centre acoge a docenas de derviches ataviados con sus blancos faldones acampanados y sus peculiares gorros en un extraño u atípico pero, a la vez, fascinante ritual.

Foto: PICO 1623 en Wikimedia