El Greco en la National Gallery


Ahora que se acercan las vacaciones de Navidad seguramente habrá más de uno que esté pensando hacer una escapada a Londres, tan a tiro últimamente desde muchos aeropuertos españoles, y es probable que lleven en su agenda de visitas acercarse hasta la National Gallery, uno de los museos de referencia en la capital británica.

Pues bien, que sepan que esa entidad exhibe siete cuadros de El Greco, sumándose así a los fastos dedicados al artista este 2014 que termina ahora, con motivo del cuarto centenario de su fallecimiento. Algunos pudieron verse recientemente en España pero si no tuvieron ocasión, Londres se presenta como una segunda oportunidad, con obras procedentes de The Phillips Collection de Washington, el Walters Museum of Art de Baltimore, Dumbarton Oaks y la propia National Gallery.

No sé si hace falta explicar quién fue El Greco. Su verdadero nombre, Doménikos Theotokópoulos, con el que firmó siempre sus obras, revelan su origen griego (Creta, para ser exactos), si bien vivió la mayor parte de su vida en Italia -en la que estudió a los clásicos, admiró a Miguel Ángel y abrazó el manierismo- y España, donde se consagró verdaderamente en su profesión. Más concretamente en Toledo.

En la ciudad castellana llevó su peculiar estilo a sus límites, alargando las figuras, adoptando una paleta de colores poco habitual, combinando influencias bizantinas, renacentistas y manieristas, y convirtiéndose en representante de una espiritualidad temática tan profunda como personal, perfecta para aquellos tiempos de Contrarreforma.

En la exposición londinense se pueden ver las obras Cristo limpiando el templo y el Laocoonte, más una Sagrada Familia, San Martín y el mendigo (¡uno de mis cuadros favoritos!), San Ildefonso, San Jerónimo y una Madonna. Pueden verlas y disfrutarlas hasta el 16 de febrero.

Más información: National Gallery