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«Impresionismo americano», interesante exposición del Thyssen


Me temo que no voy a ser muy original si admito que, dentro de todo lo que me llega a gustar el arte en general (que es casi todo), en pintura tengo predilección por el impresionismo, incluyendo todas sus variantes (puntillismo, postimpresionismo, etc). Una afición que comparte mucha gente, que estará especialmente satisfecha en los últimos años por la gran cantidad de exposiciones dedicadas a ese estilo en España.

Bueno, pues ahora hay otra. Desde el pasado 4 de noviembre de noviembre, para ser exactos, en el Museo Thyssen-Bornemysza. Pero esta vez centrando su atención en otro continente, que, aunque muchos no lo sepan, no sólo Europa puede presumir de artistas de la pincelada suelta y el tratamiento de la imagen a través del color o la luz. La muestra se titula Impresionismo americano y nos revela que al otro lado del Atlántico hubo un grupo de pintores que se dejaron seducir por los maestros europeos y decidieron adoptar su estilo.

Fue a raíz de una exposición sobre arte impresionista francés que el marchante Durand-Ruel organizó en Nueva York en 1886. En realidad, los estadounidenses John Singer Sargent y Mary Cassatt ya lo practicaban, pero porque se habían establecido en Francia y entablado amistad con Degas y Monet. Lo que el evento neoyorquino hizo fue abrir los ojos a artistas residentes en EEUU, muchos de los cuales se animaron a cruzar el charco para llegar a Europa y conocer en persona aquella revolución plástica. Luego lo adaptaron al gusto norteamericano.

¿Resultado? El Thyssen nos lo muestra a través de ochenta obras seleccionadas por la comisaria Katherine Bourguignon (conservadora de la Terra Foundation for American Art y especialista en arte francés y americano de finales del siglo XIX y principios del XX), correspondientes a los últimos veinte años decimonónicos: primero, cuadros que imitan estilísticamente el modelo; luego, evolución hacia un estilo propio

Impresionismo americano es una exposición que ya pasó previamente por el Musée des Impressionnismes de Giverny y las National Galleries of Scotland de Edimburgo. Ahora tienen ocasión de ver la versión norteamericana de esa pintura en Madrid, hasta el próximo 1 de febrero.

Más información: Museo Thyssen-Bornemysza