El misterio del gato verde 2

El misterio del gato verde

Misterio gato verde2

Conocerán la expresión «eres más raro que un perro verde». Bueno, no sé si la usan también en Bulgaria pero, si no es así, muy bien podrían haber estado a punto de tener que inventar una parecida, sólo que cambiando de animal: gato en vez de perro. ¿Por qué? Pues por el minino de la foto.

Imagínense el asombro de los habitantes de Varna, la tercera ciudad más grande del país, cuando hace poco descubrieron ese ejemplar paseándose por sus calles. Un gato verde. Y no de un verde cualquiera sino de un tono especialmente intenso y bonito, a mi parecer, que le otorga una prestancia aún mayor a la ya tradicional elegancia felina.

No crean que los vecinos se dejaron llevar por la imaginación. A nadie se le ocurrió pensar siquiera en un descubrimiento científico, un gato insólito resultante de alguna mutación genética, por ejemplo. La mayoría supuso más razonablemente que algún vándalo con ínfulas de gracioso se había dedicado a pintar al animal y la reacción ciudadana fue abrir una página de Facebook denunciando la acción e instando a la colaboración para desenmascarar al culpable.

Pero la iniciativa no dio resultado. ¿Saben por qué? Pues porque nadie había sometido al felino a una sesión de teñido de pelaje. Tras investigar un poco se descubrió que había sido el propio minino, al dormir en una lata de pintura en polvo guardada en un garaje. Al fin y al cabo no se trata de una mascota doméstica sino de un animal callejero, que tiene que buscarse la vida diariamente para pasar la noche.

Ahora la preocupación es si la pintura le afectará la salud, cosa probable no sólo porque ya le impregna completamente -cada vez brilla más, dicen los testigos- sino por la costumbre que tienen los gatos de lavarse lamiéndose el pelo y, consecuentemente, ingiriendo el producto. Pero, claro, a ver quién es el guapo que le convence para que se bañe.