11 de abril de 1954: el día más aburrido del siglo XX

Navegando por la red acabo de reencontrar un curioso dato que circuló hace un par de años. Los domingos son, para mucha gente y salvo que sean aficionados al fútbol, el día de la semana más aburrido. De hecho, los propios telediarios suelen abrir sin grandes titulares -en fin de semana los políticos nos dejan tranquilos- y casi todo se centra en alguna guerra, los accidentes de tráfico y los resultados de la Liga. Si hace mal tiempo también le dedicarán inacabables minutos, aunque en invierno el frío o la lluvia no deberían ser noticia.

En fin, que los domingos resultan algo sosos y eso es lo que se encontraron unos científicos de la Universidad de Cambridge dirigidos por William Tunstall-Pedoe cuando intentaban determinar cuál fue el día más aburrido del siglo XX. El resultado: 11 de abril de 1954. Llegaron a esa conclusión utilizando un programa informático que incorporaba un algoritmo llamado True Knowledge, con el que manejaron 300 millones de eventos ocurridos entre los años 1900 y 2000. El algoritmo organizaba la información -datos aparecidos en la prensa- y la ordenaba de forma jerárquica, por importancia, según cuántos hiperenlaces llevaban las piezas informativas correspondientes a cada día. Y, al parecer, ese día no pasó nada especialmente interesante.

Bueno, algo sí pasó pero poco relevante. Nació el académico turco Abdullah Atalar, hubo elecciones generales en Bélgica y murió un futbolista británico del que ya nadie se acuerda. Algunos consideran que eso no fue tan banal y prefieren el candidato de la BBC, el 18 de abril de 1930, cuando el locutor abrió su programa de radio a las 6:30 con un lacónico «Hoy no hay noticias». Claro que también hay quien recuerda que ésa fue la fecha del fallecimiento del que fue primer cardenal latinoamericano de la Historia, Joaquim Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, por lo que tampoco valdría.

Lo irónico del asunto es que ambas jornadas experimentan una paradoja histórica: precisamente por ser tan aburridos se convirtieron en noticia, con lo que ahora cobran interés y deberían perder esa categoría.

Foto: Nicola Albertini en Flickr