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Cuarta temporada de Fringe


Estos días estoy viendo la cuarta temporada de Fringe, una de mis series favoritas. En esta ocasión en versión original. Aparte de tener que acostumbrar el oído al cambio de voces y tonos, creo que Fringe ha sabido darle una vuelta a la trama, algo que muchas series no consiguen y van languideciendo poco a poco. Se mantiene el hilo conductor de las temporadas anteriores, todo el tema de universos paralelos. Pero ahora los personajes se hacen más profundos, con una componente psicológica que me parece muy interesante.

Al parecer, según han comentado algunos medios, los guionistas ya tienen escrito el episodio final de la serie, que en principio está previsto tenga siete temporadas. Por una parte es un alivio saber que tienen claro a donde ir, todo lo contrario que Lost, por ejemplo. Pero por otra está el peligro de que se limiten a ir rellenando episodios, alargando la trama, hasta ese último capitulo. Sinceramente, y visto lo visto, confío en que no nos van a defraudar. No hay más que ver las pocas concesiones que están haciendo al comienzo de esta cuarta temporada con el misterio de Peter Bishop. (Y no les cuento más para no fastidiarles la serie).

Tan sólo vuelvo a recomendarles que, si nunca han visto Fringe, le den una oportunidad. Por la red podrán encontrar seguramente todas las temporadas anteriores.