La maravilla de las hormigas


Bence Máté es un joven fotógrafo húngaro de 25 años que acaba de dar un pequeño salto a la fama al haber ganado el Veolia Wildlife Photo of the Year que patrocinan el Museo de Historia Natural de Londres y la BBC. Como el propio nombre indica, se trata de un galardón a la mejor fotografía de vida salvaje que este año tiene la doble misión de premiar y hacer olvidar el incidente de 2009, cuando el español José Luis Rodríguez presentó la imagen de un lobo saltando una valla: magnífica, pero que resultó estar preparada y el lobo amaestrado.

Esta vez las cosas han sido distintas. Béncé se pasó varios meses en las selvas de Costa Rica, trabajando de noche porque es cuando más actividad tienen las hormigas; que, por cierto, le llenaron de mordeduras, pero no parece guardarles rencor puesto que ha titulado su obra La maravilla de las hormigas. Armado con una cámara Nikon D700 de lente de 105 milímetros, flash SB-800 y película de sensibilidad 640 ISO, aplicó una apertura de diafragma f10 y una velocidad de obturación 1/200 para retratar a estos insectos en plena faena.

Y ésta es la principal virtud de la foto, aparte de su mérito artístico: captar la variedad y complejidad de la estructura social de las hormigas segadoras (se puede apreciar en los diferentes tamaños y formas de las siluetas) y los diversos tipos de trabajos que realiza cada estamento con el verde telón de fondo de una hoja. Y eso que Béncé está especializado en aves.