El Salto del Ángel

El Salto del Ángel, la cascada más alta del mundo

Hay cataratas grandes como las Victoria, espectaculares como las de Iguazú, potentes como las Murchinson, turísticas como las de Niágara… Pero a la hora de hablar de altura, el récord está en Venezuela, en el Parque Nacional Canaima, donde el agua salva un imponente desnivel en caída de 979 metros de altura, en lo que se llama el Salto del Ángel.

Foto Jackson Perdomo en Wikimedia Commons

Se trata de una inacacable columna hídrica que los nativos llamaban Kerepakupai Vená y cae desde un tepuy (típica meseta de la región) denominado Ayantepuy hasta el suelo. El nombre actual se lo puso el aviador estadounidense Jimmy Angel, que pasa por ser su descubridor tras estrellarse con su avioneta en lo alto de la montaña en 1937 siguiendo las indicaciones de Félix Cardona Puig, que 10 años antes lo había visto en una viaje junto a Mundó Freixas. Pero antes, en 1910, ya notificó su existencia el explorador venezolano Ernesto Sánchez y, si nos remontamos más atrás aún, el gobernador colonial español Fernando de Berrío, allá por el siglo XVII.

Foto Diego Delso en Wikimedia Commons

Como cabe imaginar, el Salto del Ángel es uno de los principales atractivos turísticos de Venezuela pero sólo hasta cierto punto porque el lugar no es precisamente de fácil acceso. Las excursiones a pie, atravesando la selva, requieren varias horas; las que se hacen en curiara (canoa indígena a motor), deben ser entre junio y diciembre, cuando los ríos Carrao y Churún tienen caudal suficiente, aunque al final hay que hacer una hora más andando. Por eso muchos optan por una panorámica en helicóptero o avioneta, pero incluso en este caso es necesario que el día esté despejado -las nubes suelen tapar el paisaje- e ir en la estación húmeda o de lo contrario la catarata será tan débil que tampoco se verá.

Foto Paulo Capiotti en Wikimedia Commons

En general lo que suele hacerse es una excursión de 2 o 3 días en los que se aprovecha para ver el extenso parque y otros de sus reclamos, como el Salto Sapo (una cortina de agua tras la que se puede caminar), los Rápidos de Mayupa, etc. Al fin y al cabo el Canaima fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad en 1994.

Foto: Yosemite en Wikimedia