El Salto de Eyiplantla

Salto Eyipantla

Las cataratas y cascadas constituyen un espectáculo turístico especialmente vistoso, que no se puede dejar pasar en unas vacaciones, sin importar demasiado que sean grandes o pequeñas. No todos los sitios pueden presumir de unas Iguazú, Victoria o Niágara, y sin embargo allá donde hay un fenómeno natural de este tipo suele convertirse en objeto de atracción turística.

Claro que si el cine lo aprovecha como escenario, encima la noticia de su existencia se difunde internacionalmente y sugestiona a muchos viajeros. Algo así ocurrió con el Salto de Eyipantia, unas cascadas situadas en el departamento mexicano de Veracruz, en San Andrés de Tuxtla. Como decía antes, resultan modestas comparadas con las más famosas pero aún así no defraudarán; además, a su belleza hay que sumarle el haber servido de localización para algunas escenas de la película Apocalypto.

A4_1028

El Salto de Eyipantla es el punto más espectacular del río Grande de Catemaco, que proviene de la laguna homónima -la tercera más grande del país- y allí salva una caída de unos cincuenta metros, alcanzando cuarenta de ancho. Eyipantla es una palabra compuesta nahuatl que significa algo así como Salto de tres chorros, en alusión a la distribución tripartita del agua al caer. De hecho, en tiempos prehispánicos se pensaba que aquel era el hogar de Tláloc, dios de la lluvia.

Quienes lo visitan hoy no van en busca de ninguna deidad, claro, sino del característico tronar que produce el río al caer y la nube de vapor que se forma, algo siempre muy satisfactorio para el visitante (y para su cámara fotográfica). Eso sí, para acceder al mirador que se construyó en 1973, es necesario pagar la consabida entrada (ocho pesos) y resistirse (o no) a comprar algún souvenir en los múltiples puestos que jalonan su larga escalinata.

eyipantla03

Arriba se obtienen vistas espectaculares de la sierra en ciento ochenta grados, siempre que uno pueda abrirse hueco entre las masas de turistas y las mesas de los restaurantes. La otra opción es hacer el camino inverso y descender al pie de la catarata para verla desde abajo.

Ambas posibilidades son aconsejables. Y, con un poco de suerte, hasta se puede coincidir con la formación de un arco iris en plena cascada, lo que supondrá la guinda de un pastel ya de por sí apetitoso. En Expedia.es se pueden encontrar ofertas de viajes baratos para Veracruz y otros destinos, a precios razonables.