La Faloteca Nacional de Islandia

Es difícil decidir cuál es el museo más raro del mundo porque los hay verdaderamente estrambóticos, pero sin duda uno de los más inauditos, desconcertante incluso, es la Faloteca Nacional de Islandia.

No se han equivocado al leer. Se trata de un centro dedicado a coleccionar y exhibir miembros sexuales masculinos de múltiples especies animales y si la cosa ya resulta de por sí peculiar, lean la introducción -con perdón- de su web oficial, que tiene una versión en español: «La Falología es una ciencia antigua que ha recibido hasta épocas recientes muy poca atención en Islandia, excepto como apéndice de otras disciplinas como la historia, el arte, la psicología, la literatura y otros campos artísticos como la música y el ballet».

Y sigue diciendo que, ahora, quien esté interesado ya puede emprender un estudio organizado y científico en esa materia. No sé si el asunto va en serio o es que los islandeses tienen una vena humorística tan sutil como insospechada, pero el caso es que el museo muestra 281 penes y partes del pene pertenecientes a casi todos los tipos de mamíferos marinos y terrestres que hay en Islandia: osos polares, focas, morsas…

En total 92 especies diferentes, incluyendo 40 especímenes no autóctonos (foráneos) e incluso unas 23 piezas de seres folclóricos islandeses (de la mitología, se supone, como los trolls o los elfos) a las que, añade el texto (insisto que no sé si con ironía), pronto se incorporará la humana: «El museo ha tenido la suerte de obtener la promesa de recibir cuatro especímenes certificados de Homo Sapiens». Asimismo tienen una colección de aproximadamente 300 rarezas artísticas y otros utensilios prácticos relacionados con el tema.

El fundador del museo, Sigurdur Hjartarson (1941) es un profesor de Historia y español, temas sobre los que ha escrito numerosos libros, licenciado por las universidades de Islandia y Edimburgo que abrió el museo en Reikjavik en 1997 con 62 piezas que había empezado a coleccionar desde su infancia en la ciudad costera de Akranes, donde le regalaron un vergajo de toro y podía conseguir fácilmente penes de ballena. En 2011, su hijo Hjörtur reformó el museo, convirtiéndolo en una institución moderna.

Se puede visitar en su sede de Laugavegur 116, en la capital del país, todos los días de 10:00 a 18:00 por una entrada de 1.250 coronas (7,71 euros).

Más información: Faloteca Nacional de Islandia
Foto: ThomasWF