Dylan Different (Ben Sidran, 2009)

4471B37F-4318-4642-887B-E4578D006D56.jpgBen Sidran nos ofrece en Dylan Different una auténtica joya, con la revisión en estilo jazz de 12 temas muy conocidos de Bob Dylan. Para quien no lo conozca Ben Sidran es un reputado músico de jazz y rock que ha colaborado con la Steve Miller Band, y ha sido músico de estudio en algunos de los grandes álbumes de la historia del rock. Ha trabajado con Eric Clapton, los Rolling Stones, Van Morrison, Diana Ross o Rickie Lee Jones, entre otros.

Aunque no suelo escuchar mucho jazz me parece que Sidran ha hecho un gran trabajo que servirá para acercar este estilo musical a todos los seguidores y amantes de la música de Dylan. Escuchar Tangled Up In Blue, Highway 61 Revisited, Gotta Serve Somebody, Everything is Broken o Knockin’ On Heaven’s Door en la cálida voz de Sidran es toda una experiencia satisfactoria y deliciosa. Las notas y las palabras se van deslizando suavemente, esfumándose en el aire, blowin’ in the wind…

¿Y que me dicen del aire ténebre y misterioso de Maggie’s Farm? ¿Acaso no es así como todos hemos imaginado este tema? Sin duda es el tema culminante del álbum. Absolutamente maravilloso. On The Road Again me recuerda el estilo oscuro de Nick Cave pasado por el tamiz de unos Cream inspirados. All I Really Want To Do es otro de los grandes aciertos del disco, quizá el tema al que Sidran le ha dado más vuelta de tuerca. Que pena que el colofón de Blowin’ in The Wind suene tan Dylan. Sidran no se ha atrevido a profanarlo y nos ofrece una versión sencillita y muy correcta pero sin grandes artificios.

En el álbum colaboran, entre otros, Georgie Fame, Jorge Drexler y Leonor Watling, que ponen los coros a algunos de los temas.

Si algún pero se le puede poner a este álbum es que Sidran no se haya arriesgado totalmente, no haya ido más allá de los arreglos jazzisticos para reinterpretar totalmente el canon dylaniano. Todos los temas son ciertamente reconocibles por los aficionados a Dylan. Quizá echo de menos esa tendencia del propio Dylan a reinterpretarse continuamente. Pero bueno, no le pidamos peras al olmo y disfrutemos de uno de los mejores álbumes del pasado año. Esto demuestra que la música del maestro no morirá nunca, se adaptará, cambiará de forma, de ritmo, de estilo, pero seguirá siendo siempre esa que tanto nos gusta y nos hace vibrar. Bien por Ben Sidran.

Sobre Ben Sidran