La palabra Vexilología, que da nombre a la disciplina que estudia las banderas, deriva del término latino vexillum, que significa bandera o estandarte. Pero a su vez, vexillum provenía de otra palabra latina, velum, cuyo significado es evidente: vela.

Esto, que a priori puede parecer una perogrullada, confirma las evidencias históricas procedentes de monedas y esculturas, de que las vexilla (plural de vexillum) eran exactamente eso, pequeñas velas de tela en forma de bandera que se utilizaban como estandarte.

Porque lo cierto es que, aun cuando las vexilla tuvieron que ser abundantes, ya que cada cohorte dentro de una legión tenía la suya y cada legión tenía diez cohortes, solo ha llegado hasta nuestros días una sola.

Recreación del estandarte (vexillum) del Ala I Thracum Victrix
Recreación del estandarte (vexillum) del Ala I Thracum Victrix. Crédito: Wolfgang Sauber / Wikimedia Commons

Se diferenciaban de nuestras banderas actuales en que iban sostenidas de un travesaño horizontal, suspendido de un asta, que era portada por el vexillarius. Las había de varios tipos, unas llevaban el número de la cohorte y el nombre de la legión, mientras que otras identificaban a unidades externas o de apoyo.

Al igual que las águilas, símbolo de la legión, el vexillum era firmemente defendido por cada cohorte en combate, y en ese sentido se puede equiparar con las banderas de los primeros regimientos occidentales modernos.

No obstante, se sabe muy poco tanto de su función como de su significado, por que como decíamos antes solo un vexillum romano ha llegado hasta nuestros días.

Detalle del vexillum romano del siglo III d.C. y reconstrucción moderna
Detalle del vexillum romano del siglo III d.C. y reconstrucción moderna. Crédito: Dominio público / Gareth Harney / X

Data de la primera mitad del siglo III d.C. y consiste en una pieza de tela casi cuadrada, de lino grueso, en el que está representada la imagen de la diosa Victoria.

La tela mide unos 47 por 50 centímetros, y su borde inferior tiene restos de haber tenido un fleco. También se sabe que estuvo sujeto a un listón de madera de caña, que no se ha conservado. Se conserva en el Museo Pushkin de Moscú.

Como no lleva números ni letras se desconoce a que unidad militar pudo pertenecer. Dado que se encontró en Egipto hacia 1910, los investigadores suponen que puede corresponder a alguna de las unidades que sirvieron allí a lo largo de los siglos, como la Legio III Cyrenaica, la Legio XXII Deiotariana, la Legio XII Fulminata, la Legio XV Apollinaris o la Legio II Traiana Fortis. No obstante, tampoco está clara su procedencia, por lo que no es seguro que perteneciera a alguna de éstas.

Recreación moderna de un vexiliarum o vexillifer con el vexillum
Recreación moderna de un vexiliarum o vexillifer con el vexillum. Crédito: Greatbeagle / Wikimedia Commons

Tampoco se sabe si el diseño de este vexillum era la norma en la antigua Roma, o se trata de un modelo poco frecuente. Según Tito Livio, cuando habla de la guerra de los romanos contra los samnitas en la segunda mitad del siglo IV a.C.:

Al principio, los romanos utilizaban el escudo redondo grande llamado clipeus; más tarde, cuando los soldados recibieron su paga, se adoptó el escudo oblongo más pequeño llamado scutum. La formación de falange, similar a la macedonia de los primeros tiempos, se abandonó en favor de la distribución en compañías (manipuli); la parte trasera se dividía en divisiones más pequeñas. La primera línea estaba compuesta por los hastati, formados en quince compañías, dispuestas a corta distancia unas de otras. Se les denominaba compañías de armas ligeras, ya que un tercio de ellas portaba una lanza larga (hasta) y jabalinas cortas de hierro, mientras que el resto llevaba escudos. Esta primera línea estaba formada por jóvenes en la primera flor de la edad adulta, con edad suficiente para el servicio. Detrás de ellos se situaba un número igual de compañías, llamadas principes, formadas por hombres en pleno vigor de la vida, todos ellos portando escudos y provistos de armas superiores. Este cuerpo de treinta compañías se llamaba antepilani. Detrás de ellos estaban los estandartes bajo los cuales se situaban quince compañías, que se dividían en tres secciones llamadas vexillae; la primera sección de cada una se llamaba pilus, y constaba de 180 hombres por estandarte (vexillum). Al primer vexillum le seguían los triarii, veteranos de valor probado; al segundo, los rorarii, o «escaramuzadores», hombres más jóvenes y menos distinguidos; al tercero, los accensi, de los que menos se podía depender, por lo que se les colocaba en la línea más retrasada.

Tito Livio, Desde la fundación de Roma VIII.8
El vexillarius era el encargado de portar el estandarte o vexillum
El vexillarius era el encargado de portar el estandarte o vexillum. Crédito: Amgueddfa Cymru / Flickr

Livio parece sugerir que efectivamente el vexillum era un estandarte correspondiente a una sección dentro de cada legión, pero la palabra designa también al tipo de sección y no solo al estandarte.

Los romanos formaban vexillationes, secciones o destacamentos dentro de una legión que se agrupaban bajo un vexillum. Aunque al principio solo estaban compuestos de una cohorte, con el tiempo el término se aplicó a cualquier unidad extraída de una legión como fuerza temporal para ser destinada a otro lugar o tarea.

En ese sentido el término también se utilizó de forma general para referirse a cualquier objeto utilizado como estandarte en la batalla, no solo a lo que nosotros conocemos como banderas, ya que podía ser incluso un icono o una pequeña escultura.

El uso de los vexilla se conservó en la forma de muchos estandartes religiosos, e incluso casi todas las regiones de Italia mantienen aun ese tipo de estandarte como bandera oficial.


Fuentes

Etymology of Vexillological terminology (Flags of the World) | Livy, From the Founding of the City | Rostovtzeff M. Vexillum and Victory. Journal of Roman Studies. 1942;32(1-2):92-106. doi:10.2307/296463 | Wikipedia


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