En el norte del estado de Nuevo México en los Estados Unidos, se encuentra el Parque Histórico Nacional del Cañón del Chaco. Dentro de él, el yacimiento arqueológico de Pueblo Bonito es el asentamiento más grande de todos los que quedan de la antigua cultura Anasazi (también conocida como Cultura Pueblo).

Lo encontró en 1849 el teniente James H. Simpson del ejército de los Estados Unidos durante una expedición militar, y su guía, probablemente un mexicano llamado Carravahal, le dio el nombre en español de «Pueblo Bonito». Se desconoce su nombre original. Aunque Simpson describió brevemente esta y otras ocho grandes ruinas que encontraron en la zona en su informe militar, las investigaciones arqueológicas no comenzarían hasta 1896.

Ese año el ranchero Richard Wetherill y el estudiante de historia natural George H. Pepper, del Museo Americano de Historia Natural, iniciaron las excavaciones en Pueblo Bonito, que finalizaron en 1900.

Descubrieron 190 habitaciones y mapearon y fotografiaron todas las principales estructuras. Recuperaron numerosos artefactos, entre ellos ocho flautas de madera del estilo Anasazi, consideradas predecesoras de la flauta nativa americana, vasos cilíndricos, vasijas con efigies humanas y quemadores de incienso de cerámica.

Todo ello fue donado posteriormente al Museo Americano de Historia Natural. Aunque Wetherhill intentó obtener la propiedad del yacimiento, en 1904 el gobierno federal tomó posesión formal del lugar.

Pueblo Bonito fue construido entre los años 828 y 1126 d.C. por los anasazi, posibles antepasados de los actuales indios pueblo, zuñíes y hopis. Cubre un área de unas 1,2 hectáreas, y está formado por aproximadamente 800 habitaciones estructuradas en terrazas de hasta cinco pisos de altura. Algunos de los muros que soportaban el peso de los edificios más altos tenían un grosor de 0,91 metros. Era el mayor conjunto arquitectónico del Cañón del Chaco y el centro ceremonial más importante de toda la cultura Chaco.

El asentamiento se divide en dos secciones por un muro perfectamente alineado que corre de norte a sur a través de la plaza central. Un kiva o estructura ceremonial mayor se ubicaba a cada lado del muro, y se han encontrado más de treinta kivas más pequeños.

Algunos investigadores opinan que Pueblo Bonito no era una aldea ni una ciudad en el sentido habitual, a pesar de su enorme tamaño. Mientras que por su capacidad podría haber albergado una población significativa, el entorno probablemente no era ideal para sustentarla, y las excavaciones en el sitio no han revelado restos que indiquen áreas residenciales.

Sugieren que Pueblo Bonito funcionaba como un centro ritual, lo que está respaldado no solo por la existencia de los kivas sino también por la construcción del sitio y su relación con otros lugares del Cañón del Chaco. Aunque pudo haber muchos habitantes, solo se han encontrado entre 50 y 60 entierros.

Otros creen que pudo albergar una población de unas 70 personas en su punto álgido, con unas 12 familias que habitaban en 3 o 4 habitaciones cada una, ya que muchas solo tienen acceso desde el patio central, y muchos espacios se habrían utilizado como almacenes.

En cualquier caso el lugar solo estuvo habitado unos 300 años, y luego fue abandonado hacia 1150 d.C. La hipótesis de los científicos es que para obtener madera para su construcción y como combustible, se talaron casi todos los árboles del valle, lo que provocó un fuerte descenso del nivel freático y la tierra quedó estéril. Como ya no podían cultivar nada, tuvieron que marcharse a otro lugar.

En la pared rocosa que hay justo detrás del asentamiento se han descubierto numerosos petroglifos que representan pies de seis dedos, formas geométricas y astronómicas, que datan de finales del siglo X d.C.

Los constructores de Pueblo Bonito parecen haber sido conscientes de la amenaza que significaba la gran pared de roca fracturada detrás del sitio, conocida como Tse Biyaa Anii’ahi o “Roca Amenazante” en navajo, de 30 metros de altura y un peso estimado de 30.000 toneladas. Sin embargo, eligieron construir debajo de todos modos, reforzando las estructuras para compensar el riesgo. Lamentablemente, en enero de 1941 parte de esta pared de roca se derrumbó destruyendo parte del muro trasero y varias habitaciones del pueblo.

La civilización anasazi que construyó Pueblo Bonito desapareció antes de la llegada de los europeos a América. Anasazi es el nombre que les dan los navajos, y significa antiguos enemigos, ya que se desconoce como se llamaban a sí mismos.

Hoy en día Pueblo Bonito es, en palabras del antropólogo Brian Fagan, un icono arqueológico, tan famoso como el Stonehenge inglés, el Teotihuacán mexicano o el Machu Picchu peruano.


Fuentes

Pueblo Bonito (National Park Service) | Brian M. Fagan, Chaco Canyon: Archaeologists Explore the Lives of an Ancient Society | Judd NM. The Architectural Evolution of Pueblo Bonito. Proc Natl Acad Sci U S A. 1927 Jul;13(7):561-3. doi: 10.1073/pnas.13.7.561 | Jill E. Neitzel, ed., Pueblo Bonito: Center of the Chacoan World | Stephen H Lekson, ed., The Architecture of Chaco Canyon, New Mexico | Wikipedia


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