Recientes excavaciones arqueológicas realizadas en el sitio de la antigua Ciudad de Piedra de Houchongzhai, localizada en el condado de Qingshuihe de la región autónoma de Mongolia Interior en China, han revelado importantes nuevos detalles sobre su sofisticado sistema defensivo en tres niveles.

Datada entre los años 4300 y 4500 a.C., durante el periodo histórico conocido como Longshan temprano, la ciudad de Houchongzhai fue ocupada por una próspera civilización en la Edad de Piedra. Con una extensión de 138 hectáreas, se trata de la mayor y mejor fortificada ciudad descubierta de ese período en toda Mongolia Interior.

Sus enormes murallas de piedra, que delimitan un perímetro elíptico de aproximadamente 1200 por 1150 metros, fueron el principal hallazgo de las primeras excavaciones realizadas en la década de 1990.

Sin embargo, no fue hasta 2019 cuando los arqueólogos empezaron a descubrir la complejidad de sus defensas a través de un plan de excavaciones quinquenal.

Hasta la fecha se han delimitado tres líneas concéntricas de murallas que protegían la ciudad de posibles ataques. Al interior se encuentra la muralla principal que rodeaba la ciudad interior amurallada.

Luego hay una muralla intermedia que protegía una zona de fortificaciones externas o «basamentos». Finalmente, una tercera muralla externa reforzaba aún más la defensa de la ciudad.

Entre las murallas se disponían fosos defensivos de hasta 7 metros de profundidad, que dificultarían el acceso de enemigos. Pero el mayor descubrimiento fue la compleja red de 6 túneles subterráneos descubiertos entre 2019 y 2021 y revelada ahora por los arqueólogos. Los túneles comunicaban de forma oculta las distintas zonas fortificadas bajo las murallas y fosos, dotando a la ciudad de vías de escape y comunicación secretas.

La cuidada planificación defensiva de Houchongzhai incluía también tres amplias puertas monumentales de acceso, fortificadas con plataformas y pasarelas de piedra.

Dentro de la ciudad amurallada se encontró un grupo arquitectónico de alto estatus compuesto por varios edificios de piedra.

Los diversos materiales arqueológicos recuperados, como cerámica, objetos de piedra, hueso y jade, fechan los principales periodos de ocupación entre los años 4300 y 4000 a.C. Vinculan a Houchongzhai con importantes culturas coetáneas del noroeste de China, como Liangzhu y Yangshao, evidenciando su papel como centro regional.

Los hallazgos subrayan la capacidad constructiva y el alto grado de planificación militar de los antiguos habitantes de Houchongzhai. Su sistema defensivo en tres niveles anticipa modelos posteriores y sienta un importante precedente en el estudio de las primeras ciudades amuralladas de la antigua China.

Además de su valor arqueológico intrínseco, estos nuevos descubrimientos aportan piezas clave para comprender el desarrollo de la arquitectura militar en la Edad de Piedra.


Fuentes

Instituto de Arqueología de la Academia China de las Ciencias


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