Las decisiones que tomamos con relación a nuestra salud por simples que parezcan, terminan generando un efecto. Si reduces el consumo de grasas, evidenciarás cómo esto se refleja en los niveles de colesterol, por ejemplo. En la sociedad moderna, estamos cada vez más acostumbrados a buscar resultados inmediatos, pero la mala noticia es que no siempre es posible. 

Ejercitarnos, acceder a una dieta baleada y consumir suplementos de herbolario, destacan entre las primeras opciones que la mayoría adopta. Pero, cuidar nuestra salud requiere de constancia, dedicación, pero sobre todo, ser conscientes de lo que consumimos

Partiendo de consultas e investigaciones, hemos elaborado una pequeña guía de recomendaciones para cambios que puedes aplicar en tus rutinas: 

Comer más frutas y verduras

Si tienes hábitos alimenticios poco favorables para tu salud, es probable que te afecte un poco anímicamente adaptarte a un nuevo estilo de vida. Lo más seguro es que estés acostumbrado a un alto consumo de proteínas como carnes rojas y pollo, y la sustitución por ensalada no es un cambio sencillo de asimilar. Elige alimentos frescos, de hecho recomendamos hacer el ejercicio diario de escoger los vegetales y frutas del día. Así no se quedarán en tu refrigerador por días hasta que decidas usarlos. Opta por vegetales en buen estado que te proporcionen la energía y vitaminas necesarias para compensar la demanda energética. 

Incorpora granos en tu dieta

Como bien lo indican los especialistas en nutrición, una dieta que incorpora granos te provee de grandes cantidades de vitaminas. Estos se encuentran constituidos por elementos como la fibra dietética (lignanos e inulina). Además de los minerales tan esenciales para proveer a nuestro organismo de un funcionamiento adecuado. Para tu beneficio, los granos pueden combinarse con muchos otros alimentos saludables. De esta manera evitarás aburrirte al servirlos siempre de la misma forma. 

Cambia el café por infusiones

En el caso de que seas un bebedor de café habitual, no tienes que quitarlo de raíz. Lo que sí recomiendan los expertos es reducir las dosis diarias. Los niveles de cafeína después de ciertas horas, son perjudiciales para conseguir un sueño reparador, a la vez que sobre-estimulan el sistema nervioso. En sustitución, puedes optar por infusiones que estimulan la saciedad y de esta manera estarás reduciendo la ansiedad y calmarás tu necesidad de ingerir esa precisada taza de café. 

Reduce los productos lácteos 

Numerosos estudios han confirmado que la disminución de los lácteos te ayudará a perder cierto peso. No se trata de la leche en sí, sino de la gran cantidad de azúcar y grasas saturadas que suelen utilizarse para la elaboración de la mayoría de los productos que conocemos. 

Opta por suplementos certificados

Si consumes las vitaminas y minerales correctos, tu organismo funcionará mejor. Pues estos elementos se encuentran en suplementos naturales que se elaboran a través de procesos que no afectan al medio ambiente. De este modo ayudarás a tu organismo a funcionar eficientemente sin el impacto que los medicamentos sintéticos pueden generar. 

Eres responsable de tu salud, así que no pierdas más tiempo y recupera las riendas para lograr un mejor funcionamiento de tu organismo. Como consecuencia, tendrás mejor actitud, más energía y un desempeño óptimo en tus actividades diarias.  


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