En diciembre de 1944, la Alemania nazi lanzó un contraataque masivo contra las fuerzas aliadas en la región belga de las Ardenas. Este enfrentamiento, conocido como la Batalla de las Ardenas, fue uno de los más cruciales de la Segunda Guerra Mundial. Más de un millón de hombres lucharon en condiciones invernales brutales, con más de 80.000 bajas en cada bando.

Aunque los Aliados acabaron imponiéndose, los detalles de los feroces combates en los bosques nevados de las Ardenas han permanecido oscuros. Ahora, la tecnología de cartografía láser está aclarando cómo el paisaje dio forma a esta legendaria batalla.

Los investigadores utilizaron un LIDAR, siglas de «light detection and ranging«, para penetrar en la cubierta arbórea y cartografiar la topografía del antiguo campo de batalla. Los vuelos sobre la zona permitieron a los sensores lidar utilizar láseres para medir el terreno. Esto reveló posiciones de combate y reliquias enterradas durante décadas bajo el nuevo crecimiento del bosque. El equipo descubrió casi 1.000 trincheras, pozos y emplazamientos de artillería que proporcionaron nuevas pistas sobre las maniobras en el campo de batalla.

Foto Birger Stichelbaut et al./Antiquity

Muchas fortificaciones bordeaban el bosque, mostrando cómo ambos ejércitos trataban de utilizar el terreno para cubrirse y observar. Viejos cráteres de bombas y escombros dejaban entrever la ferocidad de los enfrentamientos. Al vincular los mapas lidar con fuentes históricas, el equipo pudo trazar el flujo y reflujo de determinadas batallas. Por ejemplo, un emplazamiento de artillería estadounidense en forma de U frente al avance alemán mostraba signos de ocupación posterior por el enemigo, lo que sugería una posición abandonada precipitadamente bajo el fuego.

Las vistas aéreas de Lidar descubrieron características del campo de batalla invisibles desde tierra. Los estudios anteriores que utilizaban escáneres de menor resolución o fotografías aéreas se veían obstaculizados por la densa cubierta forestal. Sólo el lidar pudo penetrar hasta las trincheras y las huellas de neumáticos perdidas durante 70 años. Esto reveló cómo los elementos naturales dirigieron los movimientos de los combatientes durante esta confusa y fluida batalla en la que el control de las carreteras clave y los puntos de estrangulamiento resultó vital.

Los investigadores esperan que estos descubrimientos conduzcan a una mayor preservación de la zona de batalla. Gran parte del paisaje de las Ardenas permanece en su estado de 1944, sumergiendo a los visitantes en las vistas y experiencias de los soldados de ambos bandos. Pero la tala de árboles y el desarrollo urbanístico desde la guerra han dañado partes del campo de batalla. Al poner de relieve el valor táctico e histórico de lugares concretos, el equipo pretende que se reconozcan zonas como patrimonio para protegerlas.

Foto Birger Stichelbaut et al. / Antiquity

Los detallados mapas digitales de Lidar proporcionan un modelo para que los grupos conservacionistas, las fundaciones privadas y las agencias gubernamentales identifiquen los lugares en peligro. Los científicos también quieren ampliar el escaneado lidar para abarcar más zonas de los 100 kilómetros de longitud del campo de batalla. Esto permitirá descubrir restos de enfrentamientos en otras secciones e ilustrar mejor la interacción entre estrategia y terreno.

La Batalla de las Ardenas sigue siendo una lección para historiadores y líderes militares. Las vistas precisas del campo de batalla helado proporcionan una visión tangible de cómo los factores medioambientales pueden moldear las trayectorias tanto de los enfrentamientos de pequeñas unidades como de las operaciones masivas.

Como la vegetación forestal sigue creciendo sobre las reliquias, el lidar puede ofrecer la última oportunidad de recuperar perspectivas olvidadas de esta emblemática lucha de la Segunda Guerra Mundial.


Fuentes

Science | Stichelbaut, B., Coucke, D., Passmore, D., Van de Winkel, J., & De Mulder, G. (2023). LiDAR and conflict archaeology: The Battle of the Bulge (1944–1945). Antiquity, 97(394), 945-963. doi:10.15184/aqy.2023.95


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