Las energías renovables son, cada vez, una alternativa más buscada, tanto para particulares como para empresas. Es cierto que en el sector industrial quizás las energías renovables estén más implantadas, sin embargo, muchas familias se preguntan si realmente es posible aplicar este tipo de alternativas limpias para aprovisionar a las viviendas de luz, agua caliente o calefacción. 

Lo cierto es que, en los últimos años, se ha vivido un auténtico avance en esta materia para que los clientes particulares también puedan beneficiarse del uso de las energías renovables en su propio hogar. Esta es una cuestión de lo más interesante, ya que este tipo de energías limpias, a pesar de que requieren de cierta inversión inicial, pueden ser verdaderamente útiles a la hora de ahorrar costes en las facturas de la luz o el gas

Por suerte, hoy en día, cualquier hogar puede verse beneficiado de la instalación de diversas energías renovables, como la geotermia, la energía fotovoltaica, la energía solar térmica, la aerotermia o la biomasa para generar desde electricidad hasta agua caliente, calefacción e, incluso, opciones de climatización. 

Por todo esto, en este artículo hemos querido analizar cuáles son las principales fuentes de energía renovable que se pueden establecer en cualquier hogar, para qué pueden servir y qué instalaciones necesitarían para comenzar a funcionar.

Energía fotovoltaica para producir electricidad

Quizás la energía fotovoltaica sea la alternativa renovable más conocida entre el público para el hogar. La instalación de placas solares para generar electricidad es ya una realidad en muchísimas viviendas y edificios y, de hecho, cuenta con muchísimas subvenciones y ayudas estatales para su instalación que se pueden aprovechar para abaratar costes.

En este caso, la instalación de placas solares en tejados de viviendas unifamiliares y azoteas de edificios se realiza de manera verdaderamente sencilla y rápida y permite disfrutar de tener electricidad en el hogar sin tener que depender de la red eléctrica tradicional. Sin duda, una opción cada vez más común y que aporta beneficios directos a la economía de cualquier familia. 

Geotermia para la climatización

La climatización es uno de los puntos críticos para cualquier particular: durante el invierno, los costes por calefacción aumentan las facturas y, durante el verano, ocurre lo mismo con los aires acondicionados. En este sentido, la mejor alternativa renovable para dar solución a esta necesidad es, sin duda, la geotermia; de igual manera, este tipo de energía también puede servir para generar electricidad.

En este caso, la instalación se realiza mediante un intercambiador enterrado, una bomba de calor y un depósito de agua. Estos tres elementos se encargan de calentar o enfriar el agua para dotar a la vivienda de calor o frío, según la época del año. 

Energía solar térmica para el agua caliente

La energía solar térmica es otra de las alternativas renovables que pueden llegar a ser verdaderamente útiles a la hora de solventar los suministros de una casa de forma limpia. En este caso, este tipo de energía permite también calentar o enfriar agua para solucionar necesidades relacionadas con la producción de agua caliente sanitaria, calefacción e, incluso, soluciones de climatización en frío; también resulta muy útil para aquellas personas que quieran climatizar una piscina. 

En este caso, la instalación consiste en colocar un tipo de placas solares específicas en el tejado de la vivienda junto con un acumulador de agua en el interior, que se encargará de definir la temperatura de agua correcta para cada ocasión. 

Energía aerotérmica, una solución completa

Otra de las energías renovables que se pueden utilizar de una forma óptima dentro de hogares particulares es la energía aerotérmica, una solución completa y versátil que puede servir para generar todo tipo de suministros: se trata de una energía que combina elementos eléctricos, mecánicos y químicos para extraer la energía ambiental que se acumula en el aire.

De esta manera, mediante una instalación a través de una bomba de agua, se consigue extraer la temperatura del aire para convertirla en agua caliente, fría o en la producción de agua caliente sanitaria. 

Biomasa para la calefacción

Finalmente, la última energía renovable más destacable para hacer una instalación en una vivienda particular es la biomasa. Este tipo de alternativa limpia se ha convertido en toda una tendencia global gracias a sus buenos resultados y a su mínima inversión. De esta manera, gracias a la biomasa se puede obtener calefacción, electricidad, agua caliente e, incluso, climatización.

Una energía renovable completa basada en el procesamiento de la materia orgánica que sirve para generar energía y combustibles con diversos usos. Así, una instalación de biomasa estaría compuesta por una central eléctrica en la que se coloca sistema de aprovechamiento y procesamiento de la materia orgánica, para finalmente conseguir el producto energético que se necesite. 


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