Encuentran un hipocausto romano excepcionalmente conservado bajo una calle de la ciudad alemana de Bonn

Vista del hipocausto descubierto | foto Marcel Zanjani/LVR-Amt für Bodendenkmalpflege im Rheinland

Durante unas obras de construcción en el barrio de Friesdorf en Bonn, Alemania, se descubrieron restos de un edificio romano con un hipocausto, un sistema romano de calefacción por suelo radiante. El estado de conservación de la estructura es excepcional.

Los edificios romanos con calefacción por suelo radiante, el llamado hypocaustum, no son raros en Renania. Pero cuando se descubrió el sistema de calefacción totalmente conservado bajo el suelo original de la calle Pfarrer-Merck-Straße, los arqueólogos del Landschaftsverband Rheinland (LVR) quedaron asombrados.

Normalmente el suelo se ha derrumbado o la cavidad se ha rellenado de alguna otra manera. Así que este hallazgo es algo especial, explica el Dr. Jens Berthold, jefe de la sección de Overath de la Oficina de Conservación de Monumentos Arqueológicos de Renania (LVR-ABR), responsable de la arqueología de la zona de Bonn.

El suelo del hipocausto se apoya en columnas de ladrillo de 65 centímetros de altura colocadas en filas regulares sobre un subsuelo. El calor podía circular entre las columnas, generado por medio de una chimenea en el lado occidental de la sala. El techo de ladrillo construido entre el suelo y las columnas también servía para almacenar el calor.

La intersección de Hochkreuzallee y Pfarrer-Merck-Strasse en Google Maps

El hallazgo se realizó durante obras de construcción en la Pfarrer-Merck-Straße y la Hochkreuzallee. BonnNetz, el operador de la red de la ciudad federal de Bonn, había colocado más de 85 metros de nuevas tuberías de gas en la calle Pfarrer-Merck-Straße y sustituido tuberías de agua en una longitud de unos 115 metros. Dado que se sospechaba de la existencia de varios monumentos arqueológicos en el recorrido previsto, los trabajos fueron acompañados por la empresa arqueológica Fundort, bajo la supervisión experta de la LVR-ABR.

Por lo tanto, los hallazgos no fueron inesperados. Pues desde finales del siglo XIX se sabe que allí se esconde un edificio romano. Lo que nos sorprendió fue la poca profundidad a la que se encontraban los hallazgos bajo la superficie y su buena conservación, afirma la Dra. Bettina Carruba, de la empresa Fundort, que dirige las investigaciones en Friesdorf.

Además de la habitación con calefacción por suelo radiante, también salieron a la luz los cimientos de otras dos habitaciones y se documentó la sección de una tubería de agua. El número superior a la media de fragmentos de yeso pintado que el equipo de Carruba encontró durante la excavación da fe de la elaborada decoración interior de las habitaciones.

El suelo original de la calle bajo el que se encuentra el hipocausto sigue siendo claramente visible en la zanja de la tubería | foto Marcel Zanjani/LVR-Amt für Bodendenkmalpflege im Rheinland

La documentación de la cavidad era difícil porque sólo podía verse a través de un estrecho agujero en la solera romana. Con la ayuda de cámaras de vídeo, se pudo captar la mayor parte posible de la cavidad. Para poder conocer con mayor precisión el tamaño de la cavidad, el LVR-ABR realizó una medición con georradar. Con este método, es posible detectar estructuras en el suelo sin necesidad de excavar. La imagen del radar reveló que la calefacción por suelo radiante se encuentra bajo una habitación con un ábside. Sin embargo, aquí tampoco se puede detectar toda la extensión de la habitación y el sistema de calefacción, ya que las condiciones de la superficie limitan el espacio disponible para la medición.

Las excavaciones realizadas a finales del siglo XIX y en las décadas de 1920 y 1950 ya habían registrado muros y habitaciones que pertenecían a un edificio señorial de época romana. Hasta ahora, el edificio ha sido interpretado como una villa rustica. Sin embargo, los nuevos hallazgos sugieren que también son posibles otras funciones. Quizá se trate también de un pequeño complejo de baños aquí, al sur del campamento legionario de Bonn, dice Berthold. Para poder asegurarlo con más precisión, primero hay que evaluar los resultados de la excavación.

En coordinación con la ciudad de Bonn y SWB, la cavidad se está rellenando con tierra líquida. No se trata sólo de evitar que el suelo se hunda, sino sobre todo de preservar este hallazgo especial, explica la Dra. Tanja Baumgart, responsable del seguimiento de las medidas en el LVR-ABR. Mediante una mezcla especial, la tierra líquida se convierte en sólida pero puede retirarse fácilmente en cualquier momento. De este modo, el monumento del suelo queda protegido de los daños causados por el posible derrumbe de la cavidad y sigue estando disponible para posibles investigaciones arqueológicas posteriores.


Fuentes

Landschaftsverband Rheinland (LVR)