Las Islas Dispersas del Océano Índico es como se conoce a un grupo de pequeñas islas de soberanía francesa situadas en el canal de Mozambique, esto es, entre la costa africana y la isla de Madagascar. Se trata de las islas de Bassas da India, Europa, Juan de Nova, Islas Gloriosas (dos islotes) y Tromelin.

Precisamente ésta última es especial porque, aunque forma parte del grupo administrativamente, es la única que no se encuentra en el canal de Mozambique sino al este de Madagascar y a unos 500 kilómetros al norte de la isla Reunión.

Además, es la única habitada, ya que hay una guarnición permanente de 15 soldados cuya misión es reforzar la soberanía francesa en la zona.

Situación de Tromelin y el resto de las Islas Dispersas | foto Richardprins en Wikimedia Commons

Tromelin apenas tiene 1.700 metros de largo por 700 de ancho, con una superficie de 80 hectáreas y una altitud sobre el nivel del mar de apenas 7 metros. Se formó por la erupción de un volcán, posteriormente erosionado, que dio lugar a un anillo de atolones de coral. Fue descubierta en agosto de 1722 por el barco Diane de la Compañía Francesa de las Indias Orientales y llamada Île des Sables (isla de Arena).

Cuenta con una estación meteorológica e instalaciones para expediciones científicas. Hasta la automatización de la estación estuvo atendida por personal permanente. Sin embargo el acceso por mar es bastante difícil, pues no tiene puerto y el único fondeadero, situado al noroeste de la isla, es de complicado acceso. Por eso la comunicación con el exterior depende de una pista de aterrizaje de 1.200 metros.

Vista aérea de Tromelin | foto Jean-Claude Hanon en Wikimedia Commons

El nombre de la isla deriva de Jacques-Marie Boudin de Tromelin, el capitan de la corbeta francesa Dauphine que llegó el 29 de noviembre de 1776. El viaje era una misión de rescate, cuya historia comienza el 31 de julio de 1761.

Ese día la fragata Utile de la Compañía Francesa de las Indias Orientales al mando del capitán Jean de la Fargue, que transportaba 160 esclavos de Madagascar a Mauricio, encalló en los arrecifes de la isla, debido al uso de dos cartas de navegación contradictorias.

No se trataba de un barco de esclavos propiamente dicho, sino de una fragata, y por ello no había cadenas ni grilletes, lo que permitió que tras el naufragio la tripulación y 60 de los esclavos (hombres y mujeres) malgaches consiguieran llegar a nado hasta la orilla. El resto, que se encontraban encerrados en la bodega, perecieron.

Vista de Tromelin en 2012 | foto franek2 en Wikimedia Commons

Ya en la isla construyeron dos campamentos, uno para la tripulación y otro para los esclavos, así como una fragua y un horno. Como en la isla no había árboles, con los materiales recuperados del naufragio iniciaron la construcción de un barco. Para septiembre de ese mismo año 1761 estuvo terminado y le pusieron de nombre Providence (Providencia).

El día 27 de ese mes los 122 marineros y oficiales de la tripulación se embarcaron y abandonaron la isla dejando a los 60 esclavos con la promesa de regresar a buscarlos. Cuando llegaron a Mauricio pidieron al gobernador que enviase un barco de rescate, pero éste se negó con la excusa de que estando en medio de la Guerra de los Siete Años, en cualquier momento podían sufrir un ataque desde la India británica y por tanto no podían prescindir de ningún barco.

La pista de aterrizaje en 1981 | foto Jean-Claude Hanon en Wikimedia Commons

Tras el fin de la guerra y con la quiebra de la Compañía Francesa de las Indias Orientales en 1769, los náufragos quedaron olvidados. Hasta que en 1773 un barco que pasaba cerca los avistó, pero no se detuvo, e informó a las autoridades francesas.

Estas enviaron un buque, que no consiguió acercarse a la isla. Un año más tarde se envió un segundo barco, el Sauterelle, que tampoco lo logró. Pero un marinero sí consiguió llegar a nado hasta la orilla.

Por desgracia, debido a las inclemencias del tiempo, el marinero quedó abandonado también en la isla. Al año siguiente, en 1775, construyó una balsa y se embarcó en ella con tres hombres y tres mujeres malgaches. Nunca más se supo de ellos.

Portada del cómic de Sylvain Savoia Los esclavos olvidados de Tromelin

Y aquí es donde entra en la historia el capitán Tromelin. El 29 de noviembre de 1776, esto es, 15 años después del naufragio, llegó a la isla al mando de la corbeta Dauphine y rescató a los supervivientes: 7 mujeres y un niño de 8 meses.

Tromelin descubrió que habían conseguido mantener un fuego encendido durante todos aquellos años, a pesar de que en la isla no había árboles. También que la mayoría murió en los primeros meses en la isla, y que habían construido un cobertizo utilizando piedras de coral. Una vez trasladados a Mauricio el gobernador los declaró libres, pues habían sido adquiridos ilegalmente, y se les ofreció devolverlos a Madagascar, cosa que rechazaron.

En 1885 Francia renombró la isla otorgándole el actual nombre de Tromelin. Hoy en día Mauricio reclama la soberanía sobre la isla, soberanía que Francia sustenta en la fecha del 29 de noviembre de 1776 y la llegada del capitán Tromelin.


Fuentes

L’histoire houleuse de l’île Tromelin, perdue au milieu de l’océan Indien | Annabelle Georgen, Abandonnés sur une île déserte: la tragédie des esclaves oubliés de Tromelin | L’Abandon des esclaves (INRAP) | Irène Frain, Les Naufragés de l’île Tromelin | Max Guérout, Tromelin: Mémoire d’une île | Wikipedia


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