Científicos encuentran pruebas de que la inseguridad alimentaria fue clave en la caída de Palmira hace dos mil años

Palmira y su entorno en la década de 1920 | foto Rubina Raja/Palmyra Portrait Project

La antigua Palmira ha cautivado la imaginación del público desde que sus pintorescas ruinas fueron «redescubiertas» en el siglo XVII por viajeros occidentales.

La historia más legendaria de la antigua Palmira es la de la reina Zenobia, que gobernaba una próspera ciudad en el desierto de Siria y se atrevió a desafiar al Imperio Romano, pero finalmente fue derrotada.

Su reino fue subyugado y la ciudad quedó reducida a un pequeño asentamiento sin mayor importancia. Los catastróficos sucesos de la Guerra Civil siria, que supusieron el saqueo del yacimiento arqueológico y del museo y la destrucción de muchos monumentos, han eclipsado esta situación recientemente.

Última mirada de la reina Zenobia a Palmira (Herbert Gustave Scmalz)/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

Deterioro del clima y aumento de la población

Ahora, científicos de la Universidad de Aarhus y de la Universidad de Bergen cuestionan el relato histórico sobre el golpe final dado a la ciudad únicamente por la invasión romana en 272/273 de la era cristiana.

Ahora podemos ver que la seguridad alimentaria, siempre la principal preocupación de un gran centro urbano situado en un entorno muy inhóspito, se redujo gradualmente con el deterioro del clima y el aumento de la población de la ciudad. El momento de este nexo coincide exactamente con la época del reinado de Zenobia y del de su marido, Odenato, marcado por los cambios sociales, la militarización, la rápida conquista de las tierras vecinas y el dramático conflicto que condujo a la desaparición de Palmira, afirma la doctora Iza Romanowska, una de las autoras del nuevo estudio.

El esfuerzo de un equipo interdisciplinar desvela datos complejos

El equipo de investigación interdisciplinar reconstruyó el interior de la antigua Palmira -la zona que rodeaba la ciudad y que podía proporcionarle los alimentos básicos- y utilizó modelos modernos de uso del suelo desarrollados para entornos secos y semisecos para estimar la productividad máxima de la tierra.

A continuación, cotejaron el modelo con los registros climáticos existentes para determinar qué cantidad de alimentos podía producirse en distintos momentos de la historia de Palmira y con qué fiabilidad. Para ello, arqueólogos, historiadores de la antigüedad y científicos de la complejidad unieron sus fuerzas para dar rienda suelta a los conocimientos encerrados en los datos, que de otro modo serían impenetrables.

Los resultados mostraron que un cambio climático a largo plazo hacia un clima más seco y caluroso provocó una disminución gradual de los rendimientos agrícolas, alcanzando niveles apenas suficientes para alimentar a la incipiente población de Palmira hacia mediados del siglo III.

Muestra las zonas que se encuentran a un día (verde), de uno a tres días (amarillo) y a cinco días (rojo) de viaje en camello desde la ciudad. Los números indican cada unidad de suelo. Las zonas rayadas son la extensión máxima de los campos en cada una de las principales zonas agrícolas | Foto Rubina Raja et al.

Nuevo enfoque innovador – nuevos ángulos

La coautora, la profesora Rubina Raja, catedrática de arqueología clásica de la Universidad de Aarhus y directora del Centro de Excelencia para la Evolución de las Redes Urbanas (UrbNet), financiado por el DNRF, dirige el proyecto «Economía circular y sostenibilidad urbana en la Antigüedad», financiado por la Fundación Carlsberg, del que procede el estudio. Rubina Raja añade:

Aunque se han realizado numerosos estudios sobre la historia, la composición social y las infraestructuras de Palmira, gracias a este nuevo e innovador enfoque podemos examinar la historia de esta importante ciudad y de toda la región desde un ángulo totalmente nuevo.

Al combinar la modelización computacional con una amplia gama de datos arqueológicos procesados por investigadores de humanidades con profundos conocimientos históricos, podemos considerar la economía circular y su sostenibilidad y resiliencia a largo plazo.

Palmira en 2008 | foto Quim Bahi en Wikimedia Commons

Aprender del pasado es la clave

El estudio establece una línea de investigación, que incluye guiones informáticos e instrucciones detalladas, que permitirá a otros investigadores analizar otras ciudades antiguas y determinar con qué frecuencia y en qué circunstancias la seguridad alimentaria desempeñó un papel clave en la configuración de las trayectorias históricas de los pueblos del pasado.

Este tipo de estudios pone de manifiesto que muchos de los retos a los que se enfrentan nuestras sociedades hoy en día tenían equivalentes en el pasado. En contra del a menudo repetido dicho de que los humanos nunca aprenden de la historia, podemos y debemos aprender lecciones del pasado, afirma el profesor de Historia Global de la Universidad de Bergen y uno de los autores del estudio, Eivind Heldaas Seland.


Fuentes

Aarhus Universitet | Campmany Jiménez J, Romanowska I, Raja R, Seland EH (2022) Food security in Roman Palmyra (Syria) in light of paleoclimatological evidence and its historical implications. PLOS ONE 17(9): e0273241. doi.org/10.1371/journal.pone.0273241