No es un secreto que nuestra sociedad se enfrenta a algunos retos importantes en lo que respecta al bienestar futuro de sus ciudadanos. Y, aunque hay muchos aspectos de esta compleja situación, un área en particular que necesita atención es la movilidad sostenible. Pero, ¿a qué nos referimos con este término? La movilidad sostenible puede definirse como la capacidad de los individuos, las instituciones y las sociedades para trasladar bienes y personas a donde necesitan ir sin dañar o agotar los recursos naturales más allá de lo que puede ser reemplazado o restaurado. En otras palabras, se trata de utilizar sistemas de transporte que incluyan el uso de energías limpias para nuestro planeta. No será una tarea fácil, pero es esencial para la salud de nuestra sociedad y del medio ambiente del que todos dependemos.

Movilidad sostenible e inteligente: beneficios

Las ciudades se están adaptando paso a paso, a pesar de su crecimiento, a las demandas de sus ciudadanos. Ahora es más fácil ubicar un carril de bici o una estación de carga de coches eléctricos que hace cinco años.

Y es que este concepto de movilidad sostenible no puede estar aislado, es por eso que se centra en tres aspectos claves que son: el medio ambiente (eficiencia en el consumo de energía), la economía (maximizar la productividad) y la sociedad (mejorar la calidad de vida de los ciudadanos), y sus beneficios son múltiples abarcando cada uno de estos aspectos. Entre ellos destacan los siguientes:

  • Reducir el impacto ambiental mediante la promoción de opciones de transporte alternativo
  • Aumentar la eficiencia de la organización del transporte público
  • Mejorar la experiencia de los pasajeros
  • Mejorar la gestión del tráfico
  • Reducir costos y gastos energéticos
  • Mejorar la salud de los ciudadanos a través de la minimización de partículas y la contaminación
  • Fomentar las conexiones público-privadas desarrolladas por movimientos como Global Mobility Call para implementar un nuevo ecosistema económico
  • Desarrollar rutas inteligentes que minimicen el tiempo de viaje y ayuden a reducir el tráfico.
  • Mejora de las plazas de aparcamiento, la señalización y los paneles informativos a través de la optimización

Ser un buen ejemplo de movilidad responsable

La movilidad sostenible es casi imposible que esté a cargo solo de las políticas públicas, evidentemente no funcionaría si no contara con el aporte ciudadano. Además de tomar el tren y el metro, te contamos algunas otras cosas que podemos hacer:

  • Usar más la bicicleta como medio de transporte. El carril bici será la clave para movernos rápidamente por la ciudad. Una bicicleta de montaña, por ejemplo, nos permite llegar más lejos y con más seguridad que antes.
  • Los patinetes eléctricos también son una forma maravillosa de desplazarse. Sin contar que la nueva ley trae muchos beneficios a los usuarios de estos.
  • Caminar es siempre una buena opción. No suele figurar entre las opciones de este tipo de movilidad, pero es una de ellas. Además, goza de los beneficios de la actividad física para la salud.
  • Reemplazar el coche por uno eléctrico. Está demostrado que son fáciles de mantener y cuentan con suficiente autonomía.

Estrategia de la Unión Europea para un transporte sostenible

La Unión Europea publicó en abril de 2020 su «Estrategia de Movilidad Inteligente y Sostenible», que incluía un Plan de Acción con 82 iniciativas para sentar las bases de un sistema de transporte ecológico y digital más resistente a futuras crisis. Este plan pretende reducir las emisiones en un 90% para 2050.

El objetivo de esta iniciativa de transporte inteligente y sostenible es incluir a los sectores público y privado, así como la renovación de las infraestructuras, el reacondicionamiento de los vehículos de transporte de mercancías, la inversión en tecnología y otros pilares clave como la digitalización del transporte y las cadenas logísticas. Y todo ello, apoyándose en tecnologías de vanguardia y soluciones de movilidad en continuo desarrollo.En la actualidad, el transporte tiene un enorme impacto negativo en el medio ambiente y la sociedad, siendo los gases tóxicos, el ruido, los accidentes y el tráfico algunas de las preocupaciones. Un detalle significativo: el transporte aporta el 24% de todas las emisiones de efecto invernadero de la UE, es por esto que es clave construir un transporte más respetuoso para transitar el camino de la movilidad sostenible proyectado para el año 2050.


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