La cultura Nazca, que se desarrolló en los valles del actual departamento de Ica en Perú entre los siglos I y VII d.C., es famosa por las impresionantes líneas del mismo nombre, realizadas en las Pampas de Jumana, y que representan gigantescas figuras de animales, humanos y motivos geométricos.

Pero los nazcas destacaron también por su avanzada tecnología e ingeniería hidráulica, construyendo una impresionante red de acueductos, canales y pozos que les permitía abastecer de agua permanentemente las tierras de cultivo.

A este conjunto de acueductos, canales y pozos se les denomina puquios (del quechua pukyu, que significa fuente, manantial o pozo) y se han encontrado más de 40, la mayoría en uso actualmente.

Vista de los acueductos de Cantalloc desde el aire | foto PsamatheM en Wikimedia Commons

Se utilizaban para llevar agua dulce para el riego y el uso doméstico a los asentamientos del desierto, y aunque su datación es discutida se ha estimado su construcción hacia el año 500 d.C. Algunos acueductos y puquios de otras partes del Perú y del norte de Chile (donde se les llama socavones) pueden haber sido construidos ya tras la conquista del imperio Inca en el siglo XVI.

Quienes opinan que son producto de la tecnología de origen hispano argumentan que los puquios no difieren sustancialmente de las técnicas de drenado de minas, de las que la mina de Potosí es un ejemplo temprano, drenada por canales subterráneos ya en 1556 siguiendo instrucciones del ingeniero florentino Nicolás de Benito.

Otra vista de los acueductos de Cantalloc | foto Diego Delso, delso.photo en Wikimedia Commons

Los que defienden su origen prehispánico opinan que se construyeron tras la época de aridez que comenzó hacia el año 400 d.C. y que duró varios siglos hasta aproximadamente 1100 d.C.

Los asentamientos en los valles fluviales del siglo VI habrían sido estimulados precisamente por el agua suministrada por los puquios. Este es el consenso general actualmente, a pesar de que no se ha encontrado un método para datarlos con precisión.

Hay incluso una hipótesis, defendida por David Johnson, que relaciona los puquios con las famosas líneas de Nazca. Estas serían mapas y planos de los acuíferos subterráneos que alimentan el sistema de puquios. No obstante, no es una hipótesis demasiado popular.

Acueductos de Cantalloc | foto Diego Delso, delso.photo en Wikimedia Commons

Los puquios de Nazca están situados a unos 500 metros de altitud a lo largo de cinco de los nueve arroyos que alimentan durante la temporada de lluvias (la mayor parte del resto del año están secos) al Río Grande de Nazca: Las Trancas, Taruga y el Nazca, que cuenta con dos afluentes, el Tierras Blancas y el Aja. Las fuentes de todos estos ríos están en los Andes, a unos 70 kilómetros de distancia.

Los puquios más famosos son los llamados Acueductos de Cantalloc, ubicados a unos 4 kilómetros al norte de la ciudad de Nazca. Para hacer estos acueductos primero se cavaban varios pozos separados entre 20 y 50 metros unos de otros. Luego, una vez encontrada la capa freática se encauzaban las aguas mediante canales subterráneos para conducirlas a los depósitos o cochas desde donde se irrigaban los valles.

Puquios y acueductos de Cantalloc | foto sancho_panza’s photos en Wikimedia Commons

Los acueductos de Cantalloc (de los que los más importantes son los de Ocaña, Matara, Uchulla, Tejeje, Bisambro, Cantillo, Aja, Curve, Llícuas, Soisonguito, Copara y la Achirana) se construyeron como túneles subterráneos hechos de piedras lajas y troncos de huarango.

A intervalos de unos 10 a 30 metros presentan pozos de ventilación en típica forma espiral llamados ojos, por los que se podía bajar hasta el subsuelo para realizar labores de limpieza y mantenimiento del sistema.

Estos acueductos subterráneos suelen tener una altura y anchura de 1 metros, aunque algunos más modernos reforzados con vigas de madera (y más recientemente cemento) pueden alcanzar los 2 metros de altura. La longitud de las galerías de los puquios oscila entre unos pocos metros o unos pocos cientos, siendo el más largo de 372 metros.

Interior de un pozo en los acueductos de Cantalloc | foto PsamatheM en Wikimedia Commons

De este modo la sociedad agrícola nazca floreció allí donde el agua superficial era más escasa. Los puquios fueron la tecnología que permitió la existencia de una población importante en una región intensamente árida.

A finales del siglo XVI la zona destacaba por su viticultura, hasta el punto de que algunos viajeros, como Clements Markham, la describieron como el lugar más fértil y hermoso de la costa de Perú.


Fuentes

Schreiber, K., & Rojas, J. (1995). The Puquios of Nasca. Latin American Antiquity, 6(3), 229-254. DOI:10.2307/971674 | Kevin Lane, Puquios and Aqueducts in the Central Andes of South America | Jaroslav Šedina, Martina Hůlková, Karel Pavelka & Karel Pavelka, jr (2019) RPAS for documentation of Nazca aqueducts, European Journal of Remote Sensing, 52:sup1, 174-181, DOI: 10.1080/22797254.2018.1537684 | Luis A. Ponce-Vega, Puquios, qanats y manantiales: gestión del agua en el Perú antiguo | Donald A. Proulx, Nasca puquios and aqueducts | Wikipedia


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