Las extrañas estatuas prehistóricas de Ain Ghazal creadas hace 10.000 años

Uno de los bustos bicéfalos | foto Dosseman en Wikimedia Commons

Durante la construcción en 1974 de la actual autopista que conecta las ciudades de Amán y Zarqa en Jordania se encontraron los restos de un gran asentamiento neolítico de unos 10.000 años de antigüedad en el que convivieron cazadores-recolectores con una incipiente agricultura.

El yacimiento, situado en la periferia de Amán, entre los barrios de Tariq y Basman, fue excavado en 1982 cuando ya había sido dañado por la creación de la carretera y por la expansión urbana que le siguió.

Las excavaciones, que se extendieron hasta la década de 1990, sacaron a la luz importantes descubrimientos entre los que destacan varios pozos o fosas que contenían una serie de estatuas antropomorfas de yeso.

Dos de las estatuas en el Museo de Amán | foto Jeanhousen en Wikimedia Commons

Dos grupos se encontraron con algunos años de diferencia. Estas estatuas se consideran hoy entre las más antiguas de gran tamaño conocidas, y se las denomina en conjunto como estatuas de Ain Ghazal.

Se trata de 15 bustos y 15 estatuas (más 2 cabezas) que se encontraron enterradas en dos fosas diferentes (separadas por 200 años en su creación) y junto a edificios que pudieron haber tenido funciones rituales durante el Neolítico Precerámico. Todas las estatuas datan aproximadamente de entre 7200 y 6500 a.C. y se desconoce su propósito.

Están modeladas en yeso blanco con un núcleo interior que estaba elaborado con manojos de juncos y cañas (de la orilla del río Zarqa) amarrados con cuerdas. Las cabezas, los torsos y las piernas se crearon por separado y luego se ensamblaron y se cubrieron con el yeso. La caña interior se descompuso a lo largo de los milenios, dejando el interior del yeso hueco.

Una de las estatuas con brazos | foto Michael Gunther en Wikimedia Commons

Los ojos, muy abiertos, se hicieron con conchas. Se usó un material bituminoso negro para crear las pupilas del iris, y el mismo material prensado en las ranuras que rodean los globos oculares, donde el efecto se ve reforzado por la adición de un inusual pigmento mineral verde, la dioptasa.

Representan a hombres, mujeres y niños, aunque no se destacan en ellas las características sexuales. Tres de los bustos presentan dos cabezas, y la única parte modelada con detalle son los rostros. Muchas de las estatuas están decoradas con pintura para indicar el pelo, las prendas de vestir y también para resaltar los rasgos faciales. Las cabezas estaban cubiertas con una especie de peluca.

No son estatuas de tamaño natural pero si relativamente grandes. Las mayores alcanzan un metro de altura, y por contra son desproporcionadamente planas, con un grosor de unos 10 centímetros. Fueron diseñadas para permanecer de pie y ser vistas solo de frente. No obstante, su exposición de esa manera las habría hecho degradarse rápidamente. El hecho de que se encontrasen en buen estado indica que pudieron ser hechas para ser enterradas intencionadamente.

Existen algunas diferencias entre las estatuas encontradas en ambas fosas. Las de la primera son más naturalistas, se representan con brazos y el cuerpo es más curvilíneo y con posturas más variadas que las de la segunda. El uso de la pintura también es más frecuente en las estatuas de la primera fosa, mientras que las de la segunda son más grandes, más angulosas y no tienen brazos. Por último, el rostro es más estándar en las estatuas de la segunda, mientras que las figuras de la primera fosa posiblemente representen individuos.

Una de las estatuas sin brazos | foto ALFGRN en Wikimedia Commons

Los bustos bicéfalos aparecieron exclusivamente en la segunda fosa y, según Steven Mithen, podrían representar al dios Marduk, que tenía dos cabezas según la literatura babilonia.

Tras su descubrimiento el grupo de estatuas encontrado en primer lugar fue enviado al Real Instituto Arqueológico de Gran Bretaña, y el segundo al Instituto Smithsoniano de Nueva York para su restauración. Una vez finalizados los trabajos fueron devueltas al Museo de Jordania en Amán, de cuya colección forman parte hoy día, aunque algunas están en préstamo en otros museos del mundo, como el Louvre o el Museo Británico.

Además de estas estatuas también aparecieron en el mismo yacimiento otras de carácter antropomorfo y de animales, pero hechas con barro. El total de estatuas recuperadas asciende a 195, siendo 155 de ellas de animales domésticos.


Fuentes

Encyclopaedia Britannica | Zeidan Kafafi, Ayn Ghazal. A 10,000 year-old Jordanian village | Keffie Feldman, Ain-Ghazal (Jordan) Pre-pottery Neolithic B Period pit of lime plaster human figures | Steven Mithen, After the Ice: A Global Human History, 20,000 – 5000 BC | Wikipedia