¿Cómo elegir un destino de turismo rural?

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El turismo rural se ha disparado en los últimos años. El cambio de conciencia social ha propiciado que cada vez sean más las personas que se alejan de los focos urbanos para instalarse y buscar rincones turísticos alejados. De hecho, nuestro país cuenta con una gran diversidad de lugares destinados al turismo rural. Como consecuencia, podemos elegir entre una gran variedad de opciones de casas rurales en Andalucía, tanto en la costa como en el interior.

No obstante, esta variedad de destinos supone una dificultad a la hora de elegir el lugar indicado en el que pasar nuestras vacaciones. Por ello, a continuación vamos a explicar algunos puntos que recomiendan los expertos para elegir el destino ruralque mejor se adapte a nuestras demandas.

Por qué elegir un destino rural

En primer lugar, es importante considerar por qué estamos dispuestos a elegir el turismo rural en lugar de turismo urbano. Las estancias en zonas rurales poseen numerosas ventajas, como un descanso de calidad, la apuesta medioambiental o un aire limpio. Sin embargo, pueden suponer un impedimento para las personas activas que prefieren desarrollar actividades urbanas la mayor parte del tiempo.

Así, los destinos rurales se encuentran en zonas menos pobladas o incluso despobladas. Esta ubicación es, precisamente, su mayor ventaja, pues las casas rurales permiten disfrutar de un sosiego y una paz que suelen demandar los visitantes. Asimismo, las casas rurales se encuentran rodeadas de naturaleza, por lo que son ideales para los amantes del senderismo, la fotografía o, en general, las actividades al aire libre.

Cómo elegir la casa rural perfecta

Pese a que el turismo rural cuenta con unas características diferentes al turismo urbano, no existen unos puntos comunes e inamovibles en lo que a este tipo de turismo se refiere. Ello quiere decir que cada persona elige una ubicación atendiendo a sus necesidades.

1. Búsqueda general

A la hora de seleccionar una casa rural, el primer interrogante que se plantea es el tipo de vacaciones que buscamos. En el turismo rural entrarían lugares desde la Costa del Sol hasta la Sierra de Cazorla. Así, antes de tomar una decisión debemos considerar qué queremos hacer, qué tipo de actividades buscamos o qué lugar nos gustaría visitar. A partir de ahí podemos disminuir el rango de búsqueda.

2. Número de viajeros

Como ocurre en cualquier viaje, la búsqueda de un alojamiento depende de cuántas personas viajan. De esta manera, la casa rural seleccionada variará dependiendo de si el viaje se realiza en pareja o en familia, con amigos o con conocidos.

Todo ello repercutirá en las habitaciones disponibles, en la ubicación exacta (más o menos alejada de los pueblos) y en la distribución de la casa. Asimismo, es importante tener presente si vamos a llevar mascotas con nosotros o si, por el contrario, necesitamos accesorios y adaptadores para menores o personas con problemas de movilidad.

3. Seleccionar lugares

En muchas ocasiones varios lugares dispondrán de comodidades similares. En estos casos, es recomendable anotar cada casa rural que encontremos y su ubicación. A partir de ahí podemos calcular la distancia que separa el punto en cuestión de los lugares de interés y analizar los pros y contras de cada casa.

4. Comodidades de la casa rural

Algunas casas rurales tienen un mayor tamaño que otras y, por ende, ofrecen más servicios o comodidades. Aunque en un primer momento nos puedan llamar la atención ciertas características, debemos tener presentes los puntos anteriores: qué buscamos, cuántos somos, qué nos ofrece la zona…

En este sentido, el turismo rural abarca tanto a personas que tan solo realizarán actividades cerca del entorno de la casa (y, por lo tanto, prefieren numerosas comodidades) como a quienes solo pernoctarán en el lugar y durante el día marcharán a inspeccionar todos los rincones posibles.

5. Estación del año

Aunque pueda parecer evidente, la estación y momento exacto de las vacaciones repercutirá en todas las actividades. Así, el verano en ciertas zonas puede ser algo caluroso. En estos casos, la mayoría de las actividades se realizan durante las primeras horas del día, y a lo largo del mismo será preciso contar con un lugar para refrescarse. Por el contrario, el invierno permite aprovechar de manera fructífera las horas de sol, pero el día no es tan extenso como en verano.

La estación del año seleccionada para realizar el viaje debe considerarse a la hora de seleccionar las comodidades de la casa rural. En este sentido, contar con piscina en invierno es irrelevante. Sin embargo, en verano puede hacer que optemos por una casa rural por delante de otra.

6. Presupuesto

Por último, no podemos olvidar el presupuesto con el que contamos a la hora de reservar una casa rural. En muchos casos, comeremos o cenaremos fuera de la estancia, por lo que no podemos invertir todo nuestro presupuesto en el alojamiento. Por el contrario, algunas familias apuestan por un fin de semana o una estancia completa en la casa rural. En estos casos, el presupuesto a la hora de seleccionar la estancia será mayor.