Roca Zuma, el impresionante monolito natural junto a la capital de Nigeria

En 1976 Nigeria decidió construir una nueva capital en el interior del país, que representase la unidad nacional y que al mismo tiempo estuviera situada en territorio neutral a todas las partes implicadas. Aunque la construcción comenzó a finales de esa década, no sería hasta finales de los años 80 que se completarían las primeras fases del proyecto. Finalmente la nueva capital, Abuya, sustituyó a la superpoblada Lagos en diciembre de 1991.

Está situada en el centro del país, junto a la confluencia de los ríos Benue y Níger y junto a un enorme monolito de 400 metros de altitud llamado Aso Rock. Sin embargo, muy cerca, a unos 30 kilómetros al oeste de la ciudad se alza otro monolito natural mucho más impresionante. Se localiza junto a la autopista que entra en Abuya procedente de Kaduna, a la altura del lugar llamado Madala. Por eso se lo conoce como la puerta de entrada a Abuya aunque su nombre es Roca Zuma.

Su altitud sobre el nivel del mar alcanza los 741 metros, unos 340 por encima de Aso Rock, aunque la altura sobre el entorno es de unos 400 metros. Con todo el aspecto que presenta es el de una mole pétrea de dimensiones espectaculares.

La Roca Zuma | foto Jeff Attaway en Wikimedia Commons

Se trata de un inselberg, esto es, un monte isla que domina sobre una llanura o una meseta, una intrusión ígnea compuesta de gabro (a veces llamado granito negro) y granodiorita (una roca parecida al granito de la que esta hecha, por ejemplo, la famosa Piedra Rosetta).

Se la considera el centro geográfico de Nigeria y tiene un perímetro de unos 2,5 kilómetros con una planta triangular cuyo vértice apunta al noroeste. Las altas paredes de roca desnuda tienen barrancos verticales tallados por el agua de la lluvia.

Se sitúa en el Cinturón Orogénico Transahariano, que se formó en el Neoproterozoico, una era geológica que ese extendió entre hace 1.000 y 540 millones de años aproximadamente. A finales de esa era el supercontinente Rodinia comenzó a dividirse en ocho continentes, que en eras subsiguientes volvieron a unirse para formar Gondwana.

Otra perspectiva de la roca | foto Anass Sedrati en Wikimedia Commons

Al igual que Aso Rock, forma parte de la meseta de Jos, una zona de granito relativamente joven, de unos 160 millones de años, que se elevó a través de la capa de granito más antigua del Cinturón Orogénico Transahariano, creando estos característicos monolitos.

Por supuesto no faltan las creencias y leyendas que atribuyen a la roca características mágicas o mitológicas, e incluso algunos veían en ella ciertas facciones humanas (la zona en cuestión sufrió un desprendimiento en 2016, por lo que las facciones ya no son visibles). Lo cierto es que durante mucho tiempo sirvió de refugio para las tribus locales, los Gwari, ante ataques del exterior. Estos creen que Zuma es el lugar al que van los espíritus de las personas al morir.

Las supuestas facciones humanas, en color más claro | foto Saadah 4469 en Wikimedia Commons

Algunos sitios reportan una curiosa singularidad de la Roca Zuma. Al parecer cuando llueve abundantemente en la zona, durante la temporada de lluvias entre abril y octubre, aparecen fuegos en lo alto de la roca. Los geólogos explican este fenómeno por deslizamiento y fricción de los cantos rodados o trozos de roca gracias al agua.

Hoy constituye uno de los principales atractivos turísticos de la región, a pesar de que hasta hace pocos años pocos se atrevían a acercarse a ella. La escalada está permitida bajo pago de una tarifa.


Fuentes

Culture Trip | Environment Go! | Leadership | Hidden Journeys | Wikipedia