La tablilla de Larzac, la más larga inscripción en la lengua que hablaban los galos, es un maleficio entre sacerdotisas rivales

Uno de los fragmentos de la tablilla de Larzac | foto Pankratos en Wikimedia Commons

Si Asterix y Obelix hubieran sido personajes reales habrían hablado una lengua diferente del francés, que es un idioma romance derivado del latín. Tampoco hubieran hablado bretón, porque esta lengua céltica fue llevada a Armórica (la actual Bretaña francesa) durante la Edad Media por emigrantes que llegaron desde la isla de Gran Bretaña. Antes de la llegada de los romanos los pueblos de aquellos lares hablaban galo.

El galo era un idioma celta que se hablaba en los territorios que comprendía la Galia, a grandes rasgos toda la Francia actual, Luxemburgo, Bélgica, casi toda Suiza, el norte de Italia y las zonas de Holanda y Alemania situadas al oeste del Rin. Se trata de uno de los tres idiomas célticos continentales europeos, junto con el celtibérico hablado en la Península Ibérica y el lepóntico de la Retia, al norte de Italia.

No han llegado hasta nuestros días muchos textos en idioma galo, por lo menos no textos extensos. Se conocen unas 800 inscripciones, la mayoría fragmentarias, en calendarios, cuentas de cerámica, monumentos funerarios, dedicatorias a dioses, monedas, etc. Los galos no tenían un alfabeto propio, y por eso escribían su idioma utilizando el alfabeto griego.

La Galia antes de la conquista romana | foto dominio público en Wikimedia Commons

Julio César registra este hecho en sus Comentarios a la Guerra de las Galias, donde dice que los documentos capturados a los helvecios están escritos en caracteres griegos. Según John Collis, hasta la conquista de la Galia todas las monedas célticas se acuñaban con letras griegas, pero empezaron a cambiar al alfabeto latino hacia 50 a.C.

Con la caída del Imperio Romano de occidente, a partir de finales del siglo V d.C. el galo empieza a ser sustituido por el latín vulgar y por lenguas germánicas, desapareciendo por completo hacia finales del siglo VI d.C.

Los dos textos en idioma galo más largos que se conocen son el calendario de Coligny, al que ya dedicamos un artículo porque su descubrimiento permitió reconstruir el calendario céltico, que contiene unos 2.000 caracteres y números latinos; y la tablilla de Larzac, que está considerada la inscripción en galo más larga encontrada hasta ahora (dado que el calendario son principalmente números y nombres).

El calendario de Coligny / foto dominio público en Wikimedia Commons

Se trata de una placa de plomo descubierta en 1983 en una tumba del yacimiento de La Vayssière, en L’Hospitalet-du-Larzac, cerca de la antigua calzada romana que iba de Condatomagus (Millau) a Luteva (Lodève) en el sur de Francia. Está grabada por ambos lados con caracteres latinos cursivos y los expertos la datan en torno al año 100 d.C. La placa está rota en dos fragmentos, que tienen un espesor que va de 0,9 a 1,3 milímetros, con un peso total de 276 gramos.

Contiene más de 1.000 signos y unas 160 palabras y fue realizada por dos escribas diferentes, borrando el último parte del texto de su antecesor. La inscripción se encuentra dividida en cuatro partes, y el orden de lectura es incierto porque no se sabe si el plomo se rompió antes o después de ser grabado.

Los dos fragmentos de la placa de Larzac | foto Pankratos en Wikimedia Commons

A pesar de la dificultad de su lectura los investigadores coinciden en que se trata de un texto de carácter mágico que parece hacer referencia a la rivalidad de dos grupos de sacerdotisas, cuya existencia en el mundo celta mencionan las fuentes antiguas. El geógrafo romano Pomponio Mela, por ejemplo, habla de un colegio de nueve sacerdotisas capaces de invocar tempestades y adoptar la forma de animales.

Llaman a las sacerdotisas Gallizenae y piensan que, por haber sido dotadas de poderes únicos, agitan los mares y los vientos con sus encantos mágicos, que se convierten en los animales que quieran, que curan lo que es incurable entre otros pueblos, que conocen y predicen el futuro, pero que no se lo revelan sino a los viajeros del mar y entonces sólo a los que viajan para consultarles.

Pomponio Mela, De Chorographia III.6.48
Druidesa, cuadro de Alexandre Cabanel (h.1850) | foto dominio público en Wikimedia Commons

Así, el plomo de Larzac sería una especie de tablilla de maldición (defixio) que contiene conjuros contra una tal Severa Tertionicna, la sacerdotisa rival principal, y sus seguidoras. El hecho de haber sido colocada en una tumba tiene sentido pues se la consideraba una puerta, a través de la cual la maldición llegaría a las deidades que debían encargarse de su puesta en práctica. Del mismo modo, la fragmentación de la tablilla pudo ser intencionada, como parte del ritual para enviarla al inframundo.

La inscripción dice así:

in sinde se bnanom bricto(m i- / -n) eainom anuana sanander ( na brictom uidlaias uidlu / tigontias so adsagsona seue(rim) tertionicnim lidssatim liciatim / eianom uoduiuoderce lunget ..utonid ponc nitixsintor si(es) / duscelinatia ineianon anuan(a) esi andernados brictom bano(na) / flatucias paulla dona politi(us) iaia duxtir ediagias poti(ta) m- / -atir paullias seuera du(xtir) ualentos dona paullius / adiega matir aiias potita dona prim(ius) / abesias etic eiotinios co etic / rufina casta dona nonus coetic diligentir soc / ulationicnom aucitionim aterem potiti ulatucia mat / banonias ne incitas biontutu ue seuerim licinaue tertionicnim / eiabi tiopritom biietutu semit retet seuera tertionicna / ne incitas biontutus … du anatia nepi anda.. / incors onda…donicon / incarata a senit conectos / onda bocca nene. rionti onda boca ne / .on barnaunom ponc nit- issintor sies eianepian / digs ne lisantim ne licia- tim ne rodatim biont- / utu semnanom sagitiont- ias seuerim lissatim licia- / tim anandognam acolututanit andognam / da bocca / diom… neaia … cicena / nitianncobueðliðat iasuolsonponne / antumnos nepon nesliciata neosuode / neiauodercos nepon su biiontutu semn- / anom adsaxs nadoc suet petidsiont sies / peti sagitiontias seuerim tertio lissatim / ..s anandogna … …ictontias.

Lo cual, a menos que el lector sepa hablar galo, es incomprensible. Esta sería la traducción, realizada por la Scuola Normale Superiore de Pisa:

Envía el encantamiento de estas mujeres contra los nombres (que están) aquí abajo; este (es) un encantamiento de bruja que hechiza a las brujas. Oh Adsagsona, mira dos veces a Severa Tertionicna, bruja del hilo (¿que ata?) y bruja de la escritura (¿que escribe?), para que libere a quien han golpeado con una defixio; con un hechizo contra sus nombres, realiza el hechizo contra los nombres de abajo. Que estas mujeres aquí abajo nombradas, embrujadas, sean por él reducidas a la impotencia, cualquier hombre que tenga el cargo de juez al que hubieran golpeado con una defixio, que ella (Severa Tertionicna) anule la defixio de ese hombre; que no puede haber ninguna bruja por la escritura, bruja que ata, bruja que da, entre las mujeres, que le demanden a Severa, la bruja por la escritura, la bruja por el hilo, la extranjera.

Los últimos druidas, ilustración de Alphonse de Neuville (h.1874) | foto dominio público en Wikimedia Commons

Y finaliza con los nombres de aquellas contra las que se realiza el maleficio:

Bano(na) Flatucias, Paulla dona Potiti(us), Aia duχtir Adiegias, Potita m(atir) Paullias, Seuera du(χtir) Valentos do(n)a Paulli(us), Adiega matir Aiias, Potita dona Primius (…) Abesias, Eiotinios(?), Ruficna Casta dona (Ba)nonus, Diligentim Vlationicnom, Aucitioni(m) materem Potiti, Vlatucia mat(ir) Banonias

Puesto que la inscripción contiene oraciones completamente formadas, con formas verbales finitas, y menciona exclusivamente a mujeres, la tablilla de Larzac ha servido para mejorar el conocimiento de los especialistas en relación con la gramática y especialmente con la primera declinación del idioma galo. Además, ha permitido descubrir que la palabra gala para chica o muchacha era duχtir, heredada del indoeuropeo y perdida en los lenguajes célticos insulares.

Por otro lado, proporciona a los investigadores valiosa información acerca de prácticas y creencias mágico-religiosas de la población en la Galia romana que, si no fuera por este tipo de inscripciones, serían prácticamente desconocidas. La tablilla de Larzac se conserva en el Museo de Millau.


Fuentes

John Collis, The European Iron Age | Mnamon: Antiche Scritture del Mediterraneo | Michel Lejeune, Le plomb magique du Larzac et les sorcières gauloises | Michaël Martin, Les Plombs Magiques de la Gaule Meridionale | Bernard Mees, The Women of Larzac | Wikipedia