Los enigmáticos dólmenes del Cáucaso Occidental, únicos en la arquitectura prehistórica

Dólmen en el valle del río Zhane, en Gelendzhik | foto ElenaL en Wikimedia Commons

Desde finales del siglo XVIII numerosos viajeros dejaron por escrito menciones y breves descripciones de unos curiosos dólmenes repartidos a ambos lados de la cordillera del Cáucaso, en su vertiente occidental, entre Abjasia y la península de Tamán.

Pero no sería hasta finales del siglo XIX que se iniciaría su estudio con la excavación de algunas de las estructuras. Durante las décadas siguientes fueron saliendo a la luz yacimientos y restos de asentamientos de la cultura que los había construido, a la que se denominó precisamente Cultura de los dólmenes del Cáucaso Occidental, por ser estos su principal manifestación.

La cordillera del Cáucaso y la zona aproximada de distribución de los dólmenes | foto Bourrichon en Wikimedia Commons

Se trata de una cultura que se desarrolló a comienzos de la Edad del Bronce y que levantó las estructuras megalíticas entre 2900 y 1300 a.C. Luego desapareció, sin que se conozcan las causas, aunque se han encontrado dólmenes inacabados, lo que indicaría un evento de cambio brusco.

Tampoco se conoce el origen de esta cultura, pudiendo rastrearse semejanzas con la cultura de Maikop, que se desarrolló en la zona entre 3700 y 2500 a.C. y tenía conexiones tanto con el norte de Mesopotamia como con la cultura Yamna más al norte.

Dolmen de Abjasia trasladado al patio del Museo Sukhumi | foto Alaexis en Wikimedia Commons

Los asentamientos, que se sitúan siempre en las proximidades de ríos o en zonas elevadas de las orillas, están compuestos de viviendas construidas de madera y arcilla. Las comunidades se dedicaban a la agricultura y la ganadería, y conocían la metalurgia, ya que han aparecido moldes y lingotes de bronce arsenical. Collares de cornalina descubiertos en algunos de los yacimientos indican que comerciaban a distancias tan largas como la India.

Los dólmenes levantados por esta cultura, de los que se han catalogado unos 3.000 en torno a las ciudades de Tzelentzchik, Touapse, Novorossiysk y Sochi, parece que no tenían una función funeraria como los de otras zonas de Europa. Por lo menos no estrictamente ya que por sus características, principalmente las fachadas abiertas, pueden haber sido una especie de templos o lugares de culto familiar. En este sentido se descubrió un altar de piedra en la reconstrucción del complejo dolménico de Zhane.

Dolmen en el valle del río Zhane, en Gelendzhik | foto Mikhail Merinov en Wikimedia Commons

Los dólmenes más antiguos corresponden a la vertiente sur, cercanos a la zona costera y datados a mediados del III milenio a.C. Entre ellos están los de Eshera, Azant, Otkhara, Kulanurkhva, Shroma y Doi. Todos ellos son de tamaño medio y pequeño.

En algunos se han encontrado petroglifos representando escenas de caza de ciervos, y también de lucha y combate entre hombres en el caso del dolmen de Dzhugbga. Pero la mayoría presenta motivos geométricos, como triángulos y círculos. En unos pocos en la zona de Klady se encontraron incluso restos de pintura.

Uno de los dólmenes circulares | foto EkateninaPyzhova en Wikimedia Commons

En cuanto a las características constructivas, algunos de los dólmenes son monolíticos, mientras que otros están construidos de varias piezas, grandes piedras que se superponen. La mayoría posee un acceso cuadrado, ovalado o circular tallado en la losa de fachada, mientras que la planta puede ser cuadrada, trapezoide o circular.

Representan un tipo único de arquitectura prehistórica, pues las piedras están talladas con ángulos de 90 grados, para que encajen en las esquinas, y otras están curvadas para formar muros circulares. Además muchos presentan una especie de patio que se extiende frente a la fachada, donde se celebrarían rituales. Este patio suele estar delimitado por grandes muros de piedra, a veces de más de un metro de altura.

El dolmen piramidal de Mamed | foto megalith.ru en Wikimedia Commons

Algunos autores defienden la función astronómica de algunos de estos dólmenes, que serían observatorios en línea con otros monumentos megalíticos europeos, americanos y asiáticos. En este sentido destaca el dolmen inacabado de Mamed, en la orilla derecha del río Kuapse, cuyo lado occidental tiene forma de pirámide, la cual parece apuntar hacia la salida del sol en los equinoccios.


Fuentes

N.V. Kondriákov, Dromos y cromlechs de los dólmenes del Cáucaso occidental | Monumentos no construidos y evolución estructural de los dólmenes | Arqueoastronomía y dólmenes | West Caucasian Dolmens Project Page | Wikipedia