Encuentran en Austria un cuenco de oro de la Edad del Bronce con motivos solares

Foto Andreas Rausch

Los arqueólogos que trabajan en el yacimiento prehistórico de Ebreichsdorf, en Austria, encontraron cientos de objetos de oro entre los que destaca una especie de cuenco decorado con motivos solares.

Se trata del primer hallazgo de ese tipo en Austria, que se suma a los más de 30 cuencos similares encontrados en otros lugares de Europa, como España, Francia y Suiza. Aquí ya le dedicamos un artículo a un objeto similar descubierto en Galicia, el llamado Casco de Leiro.

Foto Andreas Rausch

El cuenco apareció a poca profundidad, cerca del muro de una de las viviendas prehistóricas del asentamiento. Está decorado con motivos solares y mide 5 centímetros de alto por 20 centímetros de diámetro.

Está hecho de una fina lámina que consiste en un 90 por ciento de oro, un 5 por ciento de plata y otro 5 por ciento de cobre. Los investigadores están intentando determinar de que lugares procedían los materiales con que se fundió.

Dentro del cuenco había dos brazaletes de oro, hechos con alambre enrollado, y dos pequeños bultos que resultaron ser material orgánico, quizá tela o cuero. Estaban cosidos con hilo de oro, que luego sirvió para enrollarlos. Los arqueólogos creen que el conjunto puede tener carácter votivo, utilizado durante ceremonias religiosas de adoración al sol.

Foto Andreas Rausch

No son los únicos hallazgos del yacimiento. El límite sur estaba demarcado por un curso de agua, que durante la existencia del asentamiento pudo ser una pantano. En este curso aparecieron unos 500 objetos de bronce, como agujas, dagas y cuchillos. Ninguno de ellos estaba dañado, lo que significa que no era un basurero sino que fueron arrojados allí intencionalmente.

En el lugar también había cientos de kilogramos de piezas de cerámica y huesos de animales. Todo ello fue descubierto en una capa de unos 2,5 metros de espesor, lo que indica, según los arqueólogos, que era un pantano, pues si hubiera sido un río todos los objetos estarían en el fondo.

Los objetos de bronce se arrojaban al agua durante los rituales religiosos, aunque se desconoce el papel que desempeñaban el cuenco dorado y los brazaletes.

Foto Andreas Rausch

Los hallazgos, que datan de hacia 1300-1000 a.C., corresponden a la cultura denominada de los Campos de Urnas, llamada así porque utilizaban vasijas de cerámica para enterrar las cenizas de sus muertos. Esta cultura se extendió por buena parte de Europa a finales de la Edad del Bronce.

Según los investigadores, los habitantes del asentamiento estudiado llevaban un estilo de vida sedentario, se dedicaban a la agricultura y la cría de ovejas. Lo interesante no son solo los valiosos y numerosos hallazgos en forma de objetos de bronce y oro, sino el hecho de que el asentamiento de Ebreichsdorf sea tan grande. En total, el yacimiento podría tener unas 10 hectáreas de superficie.

Los arqueólogos encontraron que las paredes de muchos de los edificios estaban hechos con postes, rellenado probablemente el espacio entre ellos con barro y arcilla. Una de estas estructuras es especialmente grande, con 10 por 8 metros de lado, formando un rectángulo. Estas estructuras eran probablemente templos, centros de reunión o la casa del líder del asentamiento.


Fuentes

Szymon Zdziebłowski PAP – Nauka w Polsce