Traslado del aeropuerto al hotel en un viaje de forma rápida, segura y cómoda

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La comodidad al viajar no tiene por qué limitarse a volar en primera clase, a alojarse en un hotel de muchas estrellas o a contar con un amplio abanico de servicios. A veces, algo tan simple como tener asegurado el traslado al aeropuerto puede suponer la diferencia entre poder tener un descanso al poco de desembarcar y verse obligado a esperar colas de autobús o tren (o incuso para alquilar coche). Así que no ha de resultar extraño que mucha gente opte por reservar el transfer de antemano, aún cuando no se trate de un viaje de lujo.

La cosa resulta especialmente interesante cuando se viaja al extranjero, donde a la dificultad del idioma se suman las costumbres distintas. No en vano, una de las informaciones habituales en webs y blogs de turismo es precisamente el precio de ir desde el aeropuerto (o puerto, o estación ferrorivaria, o de autobuses) al centro-ciudad, ya sea en taxi, autobús, metro o tren, además de dónde cogerlo. En ese sentido, son frecuentes las preguntas sobre fiabilidad, coste, tiempo, eficacia y seguridad.

Por eso hoy es posible reservar un transfer en alguna de las plataformas digitales que hay en la red. Una de las más recomendables es Mytransfers, a través de la cual el viajero puede asegurarse un traslado al aeropuerto o un viaje privado con suma facilidad, beneficiándose de las mejores tarifas y con la garantía de obtener un servicio seguroy directo puerta a puerta, desde el origen hasta el destino. Lo hace además de forma particular, sin que el cliente deba compartir vehículo ni intermediarios, ya que el contacto en la terminal es con el propio chófer, que espera en la sala de llegadas.

Asimismo, Mytransfer ofrece un vehículo apropiado para cada situación, de modo que es posible elegir entre varios según las necesidades del usuario: para viajar solo, en pareja, en grupo… Dicha elección se completa en la gama que se ajuste a su exigencia y, así, hay una clase económica (ideal para parejas o familias con niños, con posibilidad, previo aviso, de incluir asiento especial para los pequeños), una grupal (con capacidad hasta diecinueve personas o mucho equipaje) y una Business (para viajes de negocios, normalmente).

Todo ello con conductores locales que no sólo conocen bien el entorno sino que controlan los horarios de llegada para garantizar que el servicio se realizará a la hora prevista, esperando al viajero en la terminal correspondiente con un cartel de identificación durante una hora a partir del aterrizaje (quince minutos, en caso de puerto o estación). Por supuesto, el viaje también se hace a la inversa, recogiéndolo en la puerta del hotel.

La reserva del transfer es muy sencilla y basta con tres clicks, entrando en la web para rellenar los datos que se solicitan: nombre del aeropuerto u hotel, fecha y hora (tanto la de recogida como la de regreso, en caso de solicitar ida y vuelta; debe ser la del vuelo, tren o barco, ya que la hora del servicio se asigna en función de ella), y número de pasajeros. Entonces se pincha en Buscar y no hay más que escoger el tipo de vehículo que se desea (teniendo en cuenta que se admite una pieza de equipaje por cada asiento y que, si hay niños, hay que indicar cuántos asientos especiales harán falta).

La reserva se confirmará instantáneamente, tras realizar el pago, mediante un correo electrónico. Se puede modificar introduciendo su código correspondiente y la dirección de email (aunque lo mejor es registrarse en la plataforma para tener un control total). El mismo sistema se empleará para cancelarla, si es el caso. También se facilita un número de contacto para avisar de cualquier eventualidad, como por ejemplo el retraso o cancelación del vuelo, o no haber encontrado al conductor. Por otra parte, hay que dejar un teléfono por si es la empresa la que debe contactar.

Y eso es todo. Sólo queda hacer la maleta y empezar el viaje, despreocupándose de qué hacer al llegar a destino porque habrá alguien esperando para realizar el traslado al alojamiento. No hay mejor forma de iniciar las vacaciones.