Abu Ballas, dos colinas de arenisca en medio del desierto cubiertas de cerámica egipcia de hace más de 3.000 años

En 1917 el topógrafo británico John Ball hizo un descubrimiento inusual en el desierto líbico, en Egipto. A unos 180 kilómetros al suroeste del Oasis de Dajla encontró dos conos de arenisca aislados que sobresalían de la arena del desierto. Ambas colinas estaban cubiertas de miles de jarras y otras piezas de cerámica, muchas de ellas rotas pero algunas todavía intactas.

El príncipe explorador egipcio Kamal el Dine Hussein bautizó el yacimiento arqueológico como Abu Ballas, o colinas de la cerámica. Creyó que las vasijas eran restos de épocas bastante modernas y que las marcas grabadas en ellas pertenecían a las tribus bidayatas, pero la datación por radiocarbono a finales del siglo XX reveló que algunas de las cerámicas tienen entre 3.500 y 4.000 años de antigüedad.

Evidentemente, las vasijas estaban hechas para contener agua, pero no hay fuentes de agua cercanas, lo que significa que fueron transportadas hasta allí desde el oasis de Dajla, quizá para crear un depósito de agua en medio del desierto.

Fragmentos de cerámica en Abu Ballas / foto Roland Unger en Wikimedia Commons

El explorador alemán Carlo Bergmann cree que Abu Ballas era uno más en una larga línea de depósitos de agua que se extendía más de 300 kilómetros desde el oasis de Dajla por el borde oriental de la meseta de Gilf Kebir, pero el lugar al que conducía ese rastro es un misterio.

Algunos investigadores sostienen que el sendero era una antigua ruta comercial egipcia hacia África central, establecida a finales del Imperio Antiguo o a principios del Primer Periodo Intermedio. Algún tiempo después de su creación, las autoridades decidieron organizar depósitos de suministros a lo largo de la vía. Abu Ballas sería uno de los más grandes.

Abu Ballas / foto Paul Robinson en Flickr

Cuando se descubrió Abu Ballas, había miles de vasijas apiladas en capas ordenadas alrededor de la base de las colinas. Ahora sólo quedan unos pocos cientos. Muchas piezas han desaparecido a manos de turistas en busca de souvenirs. Otras fueron destruidas y los fragmentos de cerámica aun pueden verse por la arena alrededor de las colinas.


Este artículo se publicó en Amusing Planet. Traducido del inglés y republicado con permiso.

Fuentes

Harold Scot / Carlo Bergmann / Wikipedia