Las mejores mochilas para tus viajes ¿Cuál necesitas?

Hasta hace unas décadas, lo normal era que las personas viajaran cargando pesadas maletas que agarraban de una sola asa, y que les impedía hacer cualquier otra cosa. Hoy resulta extrañísimo ver una de esas viejas maletas, tan comunes hasta los años 80. La razón es bien sencilla: transportar maletas es engorroso y pesado, y no ofrecen la versatilidad ni la movilidad que permite una mochila, que se ha impuesto como la opción más cómoda para viajar, más aún ahora que incluso existen guías para elegir tu mochila correctamente.

La mochila es, en realidad, un objeto cuyo origen se remonta a la prehistoria. Nuestros ancestros ya necesitaban transportar enseres, armas y herramientas, y se valían de pieles para construir bolsas que les permitieran moverlos con facilidad. A su vez, no debían perder la capacidad de manejar las manos o empuñar un arma mientras se desplazaban, por lo que pronto comprobaron la utilidad de atar esa bolsa a su espalda.

Mochilas para todos los viajes

Hemos evolucionado mucho desde entonces, pero la esencia de la mochila es la misma: comodidad y funcionalidad. Ahora son más cómodas, más ligeras, más resistentes y, sobre todo, con más capacidad. Pero siempre deben cumplir una condición: cubrir las necesidades de la persona que viaja o que se mueve de un lugar a otro llevando consigo cosas que necesita.

Por eso, podemos distinguir entre mochilas según la funcionalidad principal a la que estén orientadas.

– Mochilas para viajar un solo día: este tipo de mochilas son más pequeñas de tamaño, tienen un volumen de hasta 40 litros y deben poder transportar todo lo necesario para una jornada. Pensemos, por ejemplo, en una excursión de día durante nuestra visita a un país extranjero. Probablemente necesitemos llevar un jersey por si hace más frío del previsto, una merienda, la guía de viajes, un cuaderno… Una pequeña mochila es suficiente. Este tamaño de mochilas también es muy útil como equipaje de mano en avión, razón por la cual se ha popularizado (aún más) en los últimos años.

– Mochilas para fin de semana: aquí la cosa cambia. Cuando vamos a pasar una o dos noches fuera, las necesidades son otras. Mudas, pijama, bolsa de aseo, cargador para el móvil… Un viaje de fin de semana ya requiere una mochila de hasta 65 litros.

– Mochilas para viajes largos: aquí ya nos encontramos con mochilas en competencia directa con las maletas, más tradicionales pero también más incómodas. Por eso, cada vez más personas se apuntan a viajar con mochila. Los mochileros surgieron como paradigma del viaje barato, siempre en movimiento y dispuestos a dormir casi en cualquier sitio.

Sin embargo, la etiqueta ha trascendido esa imagen. Hoy muchas personas viajan con mochilas grandes, porque podemos encontrar de gran capacidad (hasta 80 litros) y adaptadas con refuerzos y diferentes correajes para que sean muy cómodas de transportar. Si tu intención es quedarte en el mismo hotel, no hay problema: soltarás la mochila en cuanto llegues y la recogerás cuando regreses a tu domicilio. Pero si pretendes moverte por el país de destino, este tipo de mochilas es absolutamente imprescindible.

– Por último, mencionaremos aquí las mochilas especializadas: están diseñadas con unas características específicas que las hace especialmente aptas para una función. Por ejemplo, las mochilas para ordenadores (más planas), las mochilas para cámaras de fotos, o las mochilas de deporte.

En cualquier caso, la gama de mochilas no ha hecho más que extenderse en los últimos años, prueba de que son la mejor forma de transportar tus cosas en la vida moderna.