La torre del castillo medieval de Vernazzano, inclinada al borde de un precipicio

La torre de Vernazzano / foto Andreas Aldebaran en Wikimedia Commons

Al norte del lago Trasimeno entre las localidades de Perugia y Cortona, y muy cerca del lugar donde Aníbal derrotó al ejército del cónsul romano Cayo Flaminio el 21 de junio del año 217 a.C., hay un pequeño pueblo llamado Vernazzano, que apenas cuenta con 300 habitantes.

Está situado en las colinas que dominan el antiguo campo de batalla y sus principales atractivos culturales y turísticos son un arroyo que se llama curiosamente Río, y la torre de un castillo medieval, tan inclinada que solo se sostiene por medio de un sistema de cables de acero.

La torre con el lago Trasimeno al fondo / foto Pigellino en Wikimedia Commons

El castillo, o más bien lo que queda de él, está en la cima de un espolón rocoso a unos 430 metros de altitud. Se construyó en el siglo XI para defender al cercano monasterio de Santa Rita di Petroia, y fue donado por el abad en el año 1202 a la comuna de Perugia.

La familia Michelotti lo ocupó en 1383 y, aunque los perugianos intentaron recuperarlo por la fuerza, al final tuvieron que negociar un precio de rescate, pues sus muros resultaron ser inexpugnables. En cuanto volvieron a tener el control reestructuraron y mejoraron las defensas, entre las que se encuentra la famosa torre de vigilancia hoy conocida como Torre Torta.

La base de la torre / foto Pigellino en Wikimedia Commons

El entorno del castillo quedó prácticamente despoblado a partir del terremoto de 1750, que provocó deslizamientos de tierra dañando gravemente la iglesia y las casas, y dejó la torre colgando al borde del precipicio con una inclinación amenazante de derrumbe que, sin embargo, consiguió sobrevivir.

Ya en el siglo XX se aseguró el torreón con una estructura metálica y un sistema de cables tirantes de acero anclados al suelo, lo que permite que la torre siga en pie aun cuando su inclinación de unos 13 grados es mucho mayor que, por ejemplo, la torre de Pisa.

Otra vista de la torre / foto Valeri Rossano en Wikimedia Commons

Del castillo quedan en pie, aparte de la torre, unos pocos lienzos de mampostería y la iglesia de Santa María delle Trosce. Se sabe que la base de la torre tenía un zócalo con escalones de unos 6 centímetros de ancho por 26 de alto, que todavía era visible en 1846. En aquel momento la inclinación todavía era de unos 6 o 7 grados.

En algún momento entre 1846 y los deslizamientos de tierra que se repitieron en la década de 1960, el zócalo se hundió en la tierra quedando oculto, y la torre alcanzó los 13 grados actuales de inclinación.


Fuentes

Associazione Turistica Pro Loco Tuoro Sul Trasimeno / I luoghi del silenzio / Trasimeno WS / Wikipedia