El impresionante túmulo neolítico de Saint-Michel en Carnac

El túmulo de Saint-Michel / foto Ji-Elle en Wikimedia Commons

La comuna francesa de Carnac, en el departamento de Morbihan en la costa noroccidental de Francia, es famosa por sus alineamientos de menhires, contabilizando casi 3.000 de estos megalitos que fueron levantados durante el neolítico entre el año 6.000 y el 2.000 a.C.

Pero la zona también alberga otra estructura prehistórica, a primera vista no tan espectacular como los alineamientos pero desde el punto de vista arqueológico igual de impresionante. Se trata del túmulo de Saint-Michel.

Plano del túmulo realizado en 1863 por René Kerviler / foto dominio público en Wikimedia Commons

Los túmulos neolíticos son estructuras funerarias levantadas durante la prehistoria y que se encuentran en prácticamente todo el mundo. Consisten en montículos de tierra y piedras creados sobre una o varias tumbas, y su tamaño varía desde unos pocos metros a grandes dimensiones, como el de Saint-Michel, que es el mayor túmulo funerario de la Europa continental (el mayor de toda Europa si tomamos en cuenta el hecho de que Silbury Hill puede no ser un túmulo).

Tiene 125 metros de longitud por 50 metros de ancho y alcanza una altura de 10 metros. La plataforma superior tiene una longitud de 75 metros. Posee un núcleo de piedra ovalado y estirado llamado galgal, sobre el que se extiende una gruesa capa de arcilla y otra de piedras que forma la superficie, como un caparazón. El volumen total del túmulo alcanza los 30.000 metros cúbicos.

Esquema del interior del túmulo realizado por el arqueólogo Zacharie Le Rouzic en 1907 / foto Zacharie Le Rouzic en Wikimedia Commons

Fue explorado por primera vez entre 1862 y 1864 por René Galles accediendo mediante pozos verticales, hallándose una cámara central cerrada por todos lados, de 2,4 por 1,4 metros de lado y una altura de 0,9 metros. Las paredes están hechas de mampostería seca de tipo ciclópeo, sosteniendo una gran losa a modo de techo.

Esta cámara contenía 39 hachas de jadeíta y fibrolita pulida clavadas en la tierra con las hojas apuntando hacia arriba, un collar con 97 perlas y 10 colgantes de variscita. Sobre las piedras planas del suelo había restos de huesos humanos quemados. A su alrededor se disponían 13 pequeños cofres de piedra que contenían restos de huesos de animales, unos quemados y otros no.

Acceso actual al interior del túmulo / foto Lionel Allorge en Wikimedia Commons

A principios del siglo XX, entre 1900 y 1907 el arqueólogo Zacharie Le Rouzic retomó las excavaciones y descubrió una segunda cámara, más pequeña y con una antecámara, situada al sur de la principal, y en la que había otros quince pequeños cofres de piedra. Todas las cámaras están rodeadas de un muro circular que termina en una falsa bóveda.

Investigaciones más recientes excavaron una galería transversal y otra en dirección longitudinal a través del túmulo. Así, encontraron otra cámara en el lado oriental con un acceso desde el norte, cuya cubierta está formada por cuatro grandes placas de piedra sostenidas por otras ocho piedras verticales. El suelo de esta cámara está pavimentado con guijarros. En ella aparecieron dos vasijas de arcilla, una pequeña campana de bronce (del período Hallstatt) y carbón, lo que indica que es un entierro posterior a las otras cámaras.

Vista del túmulo con la capilla en la cima / foto Haubi en Wikimedia Commons

De la complejidad de la estructura los expertos deducen que pudo ser el túmulo funerario de una élite principesca, construido en torno al año 5000 a.C. en varias etapas pero en un período de tiempo bastante corto.

En la cima del túmulo hay una capilla dedicada a San Miguel Arcángel construida en el siglo XVII y reconstruida en 1927.


Fuentes

Le tumulus Saint-Michel (Ministerio de Cultura de Francia) / Fouilles faites à Carnac (Morbihan) Les Bossenno et le Mont-Saint-Michel (James Miln) / Wikipedia