La historia y el origen de los casinos


Hay muchas cosas que damos por hechas. Incluso para los que ya tenemos algunos años, parece que internet siempre ha estado ahí. Parece también que es casi un derecho poder comprar un billete de avión a un precio ridículo para ir a cualquier lugar del mundo (bueno, al menos en circunstancias normales). Parecerá mentira, pero cosas como tener internet de banda ancha en los hogares o los vuelos low-cost son algo realmente reciente y muchos de nosotros nacimos sin ellas. Pues exactamente lo mismo sucede con los casinos, no ya online sino físicos: aunque son, obviamente, más antiguos que internet, es fácil pensar que han estado ahí toda la vida… y no, obviamente no es así. Hay muchos menos casinos físicos que online, claro, y por ello, conocer a los mejores permite a los aficionados de los casinos online elegir bien dónde apostar su dinero. Pero, primero, vayamos con un poco de historia…

La historia de los casinos

Cuando uno piensa en casinos físicos, la mente nos lleva casi inmediatamente al Strip de Las Vegas o al glamur del Casino de Montecarlo, ¿verdad? Es evidente que se trata de los dos “templos del juego” más conocidos, pero no fueron los primeros. Este honor lo tiene el Casino di Venezia, creado en 1638 durante el carnaval y que todavía sigue en pie. Era un lugar muy elegante donde había código de vestimenta y, claro, destinado a las clases pudientes de la sociedad. Entonces, lo más de moda era la Basetta, un juego similar al Blackjack moderno. No sería hasta más de dos siglos más tarde, concretamente en 1856, cuando el Gran Casino de Montecarlo abriría sus puertas, mientras que la legendaria Las Vegas y sus imponentes salones de juego no verían la luz hasta principios del siglo XX, gracias a la llegada del ferrocarril al estado de Nevada. 

La evolución de los casinos y la llegada del juego online

Todo eso está muy bien, pero ¿qué sucede con los casinos online? Pues lo que hemos mencionado antes está relacionado, obviamente: el abaratamiento de los vuelos contribuyó a que la gente viajara más, y esto implica también viajar para ir a jugar, y la llegada de internet ayudó, por supuesto, a poder apostar sin movernos de casa, sobre todo cuando tecnologías como ADSL o la fibra óptica empezaron a ser algo común en todos los hogares. Microgaming, un importante operador aun a día de hoy, fue el primero en abrir sus propios casinos online, Intercasino y The Gaming Club. Resulta curioso que, con lo que ha cambiado el mundo en los últimos treinta años (no digamos ya si nos vamos a los últimos cien), en el mundo del juego, tanto físico como online, sigan en pie prácticamente los mismos que desde el principio… si tenemos el tiempo y el dinero todavía nos podemos dar una vuelta por Las Vegas o Atlantic City, o visitar Macao y Singapur, o disfrutar de los últimos títulos de la propia Microgaming para jugar en uno de los muchos casinos online existentes.

El futuro del juego

En la situación actual, no es extraño que la gente prefiera evitar los lugares con aglomeraciones y que los casinos online se hayan vuelto mucho más populares que los físicos. Bueno, realmente ya empezaban a serlo antes, pero jugar desde tu móvil u ordenador tiene la ventaja de permitir un distanciamiento social completo (no necesitas tener a nadie a tu alrededor, vamos), algo que en un casino físico es más complicado. Habrá que ver cómo evoluciona la situación una vez termine la pandemia, pero el juego online ha venido para quedarse. Si esto afectará a los casinos físicos… bueno, suponemos que solo el tiempo lo dirá.