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Energía solar después de la pandemia

Foto Pixabay

El año 2020 ha marcado un antes y un después en la historia de la humanidad. Lo que en un principio parecía un caso aislado que estaba ocurriendo en China, de la noche a la mañana se convirtió en una pandemia, un grave problema de salud mundial.

El coronavirus llegó para poner patas arriba el modo de vida occidental. La población mira al horizonte con extrañeza preguntándose hasta cuándo va a durar esta situación, cuándo recuperaremos nuestra vida anterior. Nadie tiene una respuesta firme sobre el final de la pandemia. Por ahora no queda más remedio que adaptarse a las circunstancias y tratar de vivir de la mejor manera posible.

La nueva normalidad y energías alternativas

La nueva normalidad que ha seguido a los meses de confinamiento ha traído consigo cambios en nuestras relaciones sociales, laborales, familiares, afectivas, en la forma en la que enfocamos el trabajo, en nuestras prioridades… Esta pandemia puede ser una buena ocasión para seguir instaurando nuevos paradigmas y nuevas formas de entender nuestra realidad. Una de las oportunidades que nos brinda esta situación es la de aportar de una vez por todas por energías alternativas como la energía solar.

Ventajas de la energía solar

La energía solar convierte las radiaciones electromagnéticas de los rayos del sol en energía eléctrica —fotovoltaica— y térmica —termosolar—. Varios son los beneficios que brinda tanto para el planeta como para sus habitantes. Se trata de una energía renovable que durará hasta que se extinga el sol, algo que va para largo —según la NASA, el sol no se apagará hasta dentro de casi 7000 millones de años—. Es, pues, una fuente de energía inagotable, sostenible y que te permite ser autosuficiente a nivel energético.

Es una revolución verde y gracias a los rayos solares se puede obtener un tipo de energía mucho más respetuosa con el medioambiente que la conseguida a través de los combustibles fósiles, ya que no emite gases de efecto invernadero y tampoco libera sustancias tóxicas ni contaminantes. Además, es una fuente de energía silenciosa. A la contaminación acústica no se le suele prestar atención, pero a la hora de la verdad todos agradecemos el silencio y poder disfrutar de los sonidos de la naturaleza.

La energía solar es muy barata y eso es algo que notará tu bolsillo. Tras la inversión inicial, conseguirás tener una reducción significativa en las facturas energéticas, puesto que su producción y mantenimiento tiene un coste muy bajo. Como sucede con muchos aparatos, basta con una limpieza anual de las placas solares para que estas puedan funcionar a pleno rendimiento y suministrar la energía suficiente a tu vivienda.

La sencillez de la tecnología solar la convierte en una energía necesaria en zonas rurales remotas donde hay deficiencia de red eléctrica. El sol brilla en todas partes, y más en España, un país famoso en el mundo entero por su clima soleado.

Es una tecnología que se sigue desarrollando para tener una energía mucho más eficiente y respetuosa con el medioambiente y el entorno. Por ejemplo, ya se han creado placas solares transparentes que se integran en las ventanas. Una forma completamente invisible de conseguir energía barata y de calidad.

Los excedentes de la energía solar pueden compartirse con los vecinos, de hecho, toda la energía producida se puede compartir, y, además, algunas empresas comprar la energía sobrante a los productores de energía solar, de nuevo, un ahorro para tu economía.