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Arqueología Arquitectura

El Trono de Apolo en Amiclas, el más enigmático monumento arquitectónico griego de la Antigüedad

Restos del crepidoma del trono / foto Amykles Research Project

Esparta constituye un caso especial dentro de las polis griegas de la Antigüedad. No contaba con murallas ni con una acrópolis defensiva, y la propia ciudad estaba compuesta en realidad de cuatro pueblos o aldeas: Limnas (Lago), Cinosura (Cola de perro), Mesoa (Centro) y Pitana (Pasteleros), a las que se sumó en fecha desconocida una quinta, Amiclas.

Localización de Amiclas al sur de Esparta / foto Rage against en Wikimedia Commons

Amiclas era un asentamiento aqueo, ya mencionado por Homero en el catálogo de las naves de la Ilíada bajo la autoridad de Menelao. Cuando llegaron los dorios y se apoderaron del territorio que iba a constituir Laconia, dejaron que los aqueos permaneciesen en la ciudad, mientras fundaban los pueblos antes mencionados. Píndaro y Pausanias ubican en Amiclas las tumbas de Agamenón y Casandra.

Así, el héroe hijo de Atreo encontró la muerte al volver a los famosos campos de Amiclas, y con él pereció la virgen Casandra

Píndaro, Píticas XI.30
Vista general del yacimiento de Amiclas / foto Amykles Research Project

Se encuentra a unos 5 kilómetros al suroeste de Esparta y desde el descubrimiento de sus restos en el siglo XIX ha sido extensamente excavado e investigado. Allí se encontró un santuario de Apolo, ubicado sobre la colina llamada Agia Kyriaki, cuya excavación sistemática comenzó en el año 2005 y continua en la actualidad.

De entre todos los restos encontrados destacan, según los propios investigadores, los del monumental Trono de Apolo que puede considerarse sin duda el monumento arquitectónico más impresionante y a la vez enigmático dl final del período arcaico. Por suerte Pausanias nos dejó una amplia descripción de este singular trono en su Descripción de Grecia, señal de que lo consideró tan espectacular como digno de reseña.

De Baticles de Magnesia, que hizo el trono del Amicleo, son ofrenda, además del trono totalmente trabajado, las Cárites y una imagen de Ártemis Leucofriene. De quién fue discípulo este Baticles y quién era el rey de Lacedemonia cuando hizo el trono, lo dejo de lado, pero he visto el trono y voy a describir cómo era

Pausanias. Descripción de Grecia, III.18
Primer intento de reconstrucción del trono, a cargo de Quatremère de Quincy (1814) / foto The Fourth Sophistic

Basándose en su descripción numerosos especialistas intentaron, desde 1814, reconstruir el aspecto del trono. Intentos que continúan en la actualidad, y han dado lugar a representaciones más o menos fantásticas.

Según Pausanias el trono, que se levantó hacia el año 500 a.C., tenía la forma de un gran banco en el centro del cual se encontraba la colosal estatua de Apolo en forma de columna (xoanon) erigida a finales del siglo VII a.C. y que tenía una altura de casi 14 metros (30 codos).

La parte del trono en la que se sentaría el dios no es continua, sino que tiene varios asientos, y junto a cada uno de éstos es dejado un espacio vacío, mientras la parte central es la más extensa y allí se alza la imagen. No sé de nadie que haya medido su altura, pero se podría calcular que es de treinta codos. No es obra de Baticles, sino antigua y hecha sin arte, pues, aparte del rostro y de las puntas de los pies y de las manos, el resto es parecido a una columna de bronce. Tiene en la cabeza un yelmo y en las manos una lanza y un arco

Pausanias. Descripción de Grecia, III.19
Reconstrucción de Theodor Pyl (1852) / foto Amykles Research Project

La columna del dios estaba sobre un podio que contenía la supuesta tumba de Jacinto, príncipe espartano y joven amante de Apolo que tenía allí su altar y era probablemente una divinidad prehelénica anterior a la llegada de los dorios.

Casi todos los intentos de reconstrucción están de acuerdo en que el trono tenía forma de asiento y había sido construido por Baticles de Magnesia, quien no solo se encargó de la parte arquitectónica sino también de la decoración de los numerosos bajorrelieves que lo adornaban, además de ejecutar una reforma de todo el santuario.

Reconstrucción de Ludwig Ruhl (1854) / foto Amykles Research Project

Baticles había nacido, en algún momento del siglo VI a.C. en Magnesia del Meandro, situada en el interior de la península Anatolia, junto a la actual Germencik. Los espartanos le habrían comisionado, hacia el año 560 a.C., la construcción del trono y la reorganización del santuario.

Para ello levantó un monumento alrededor de la estatua del dios, de modo que pareciera que Apolo estaba sentado en un trono, cuyo aspecto era el de una balaustrada historiada con relieves de historias mitológicas.

En los extremos superiores del trono están a caballo, uno a cada lado, los hijos de Tindáreo. Debajo de los caballos hay esfinges y fieras corriendo hacia arriba, a un lado una pantera, y del lado de Polideuces una leona. En la parte más alta del trono está labrado un coro de danza y los magnesios que trabajaron con Baticles en la realización del trono.

Pausanias. Descripción de Grecia, III.18
Reconstrucción de Adolf Furtwängler (1893) / foto Amykles Research Project

En el trono tenían especial importancia las representaciones de los trabajos de Hércules y no podían faltar asimismo los temas relacionados con la guerra de Troya.

Debajo del trono por la parte interior desde los tritones está la caza del jabalí calidonio, Heracles dando muerte a los hijos de Áctor, y Calais y Cetes ahuyentando a las Harpías de Fineo. Pirítoo y Teseo han raptado a Helena, Heracles está estrangulando al león, y Apolo y Ártemis están lanzando flechas a Ticio. Está representado el duelo de Heracles y el centauro Oreo y el de Teseo con el Minotauro. También está representado el combate entre Heracles y el Aqueloo, y la leyenda de Hera, de cómo fue atada por Hefesto, los juegos que estableció Acasto en honor de su padre, y la historia de Menelao y del egipcio Proteo en la Odisea167. Finalmente, está Admeto unciendo al carro un jabalí y un león, y los troyanos ofreciendo libaciones a Héctor

Pausanias. Descripción de Grecia, III.18
Reconstrucción de Roland Martin (1976) / foto Amykles Research Project

El primer intento de reconstrucción fue el de Quatremere de Quincy en 1814, y es quizá el más fantasioso y espectacular de todos, con proporciones desmesuradas. Theodor Pyl lo intentó en 1852, Ludwig Ruhl en 1854 y Adolf Furtwängler en 1893. Pero el primero en apoyarse, además de en la descripción de Pausanias, en los restos y fragmentos arqueológicos del trono descubiertos en las excavaciones, fue Ernst Fiechter en 1918.

Los restos del crepidoma (krepida) o base de apoyo del trono tienen 4 metros de longitud y 1 metro de altura. Su parte inferior está hecha de piedras porosas rectangulares, mientras que las partes superiores muestran una línea de bloques de mármol oscuro. Las excavaciones han conseguido recuperar varias partes del trono, e incluso se ha llevado a cabo una restauración de prueba con tres de ellas.

Pies de león que formaban parte del trono / foto Amykles Research Project

Esta reconstrucción, junto con estudios recientes, han demostrado que el trono combinaba los órdenes dórico y jónico. La forma propuesta por los arqueólogos sería: en un primer nivel las bases de las columnas descubiertas en el lugar por Manolis Korres, y que tienen forma de león en el pie; luego las columnas, los capiteles y tres grupos tipológicamente diferentes de cornisas con decoraciones en relieve en los dos niveles siguientes; y sobre estos los singulares capiteles dórico-jónicos que debieron actuar como soportes de un saliente. De la decoración del monumento no queda absolutamente nada. El trono ha sido datado entre 560 y 520 a.C.

En cuanto a la estatua del dios, Pausanias dice que estaba forrada con placas de bronce. Este revestimiento metálico fue donado por Creso, rey de Lidia, lo que dio una forma más humana a lo que hasta entonces no era más que una columna o pilar abstracto. Algunas monedas romanas de la época de Cómodo (siglo II d.C.) y de Galieno (siglo III d.C.) proporcionan una idea aproximada de su aspecto.

Reconstrucción reciente del altar (en el centro) y del trono (a la derecha) / foto Amykles Research Project

Durante todo el período de dominación romana el santuario siguió siendo un importante centro religioso. La estatua de Apolo y su trono se mantuvieron intactos posiblemente hasta finales del siglo IV d.C. Lo que es seguro es que para finales de la época bizantina, ya en el siglo XV, no quedaban más que ruinas sobre las que se había construido una iglesia (aprovechando piedras del trono y el altar) y establecido un cementerio.

Sería el británico William Martin Leake, a principios del siglo XIX, quien identificaría el lugar como el antiguo santuario de Amiclas. Las primeras excavaciones fueron llevadas a cabo por el griego Christos Tsountas, quien identificó los elementos más significativos del recinto. Pero sería el suizo Ernst Robert Fiechter, que dirigiría las excavaciones desde 1904 junto a Adolf Furtwängler, quien encontraría el lugar exacto donde había estado el trono de Apolo, justo debajo de la iglesia de Agia Kyriaki.

Probablemente el aspecto del famoso trono de Apolo en Amiclas seguirá siendo un enigma, pero lo que esta claro es que debió ser un monumento único y fascinante.


Fuentes

Amykles Research Project / Descripción de Grecia (Pausanias) / Odysseus (Web oficial del Ministerio de Cultura de Grecia) / University of Warwick / Issues concerning the Architectural Reconstruction of the Monuments of the sanctuary of Apollo Amyklaios (Themis Bilis, Maria Magnisali) / Wikipedia