Categorías
Historia Libros

Los Encantamientos de Merseburgo, únicos ejemplos de mitología pagana germana conservados en alemán antiguo

El misal que contiene Los encantamientos de Meserburgo (hoja derecha) / foto dominio público en Wikimedia Commons

Una de las piezas más apreciadas de la Merseburger Domstiftsbibliothek, es decir, la biblioteca del Cabildo de la Catedral de Merseburgo, es un manuscrito litúrgico medieval que contiene un insólito palimpsesto datado entre los siglos IX y X: un conjunto de dos fórmulas mágicas en verso, escritas en germano antiguo y de tema pagano, ya que se trata de sendos hechizos. Por eso al volumen se le ha dado el sugestivo nombre de Die Merseburger Zaubersprüche (Los encantamientos de Merseburgo).

El libro fue descubierto en 1841 por Georg Waitz, un historiador natural de Flensburgo (ducado de Schleswig), alumno de Ranke y especialista en la historia de la Edad Media alemana (fue coautor, junto a su colega Georg Heinrich Pertz, de la colosal Monumenta Germaniae historica). Waitz encontró el misal en la abadía de la ciudad hessiana de Fulda, donde estaba registrada su presencia al menos desde el año 990 d.C.: era un ejemplar interesante de por sí pero tenía el añadido de que alguien había aprovechado unas páginas en blanco para añadir textos extra.

El de la 16 era un voto de bautismo y el de la 53 el fragmento de una oración. Pero los verdaderamente llamativos estaban en la 85 (en realidad una menos, ya que la paginación estaba equivocada): terminaba con una oración en latín pero antes había un par de hechizos mágicos derivados de la mitología germánica pagana que constituyen los únicos ejemplos de ésta conservados en alto alemán antiguo.

Vista en detalle de la hoja donde figura el texto de los hechizos/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

Probablemente también fueron redactados por un monje del scriptorium de Fulda, según deducen los paleógrafos por su tipo de letra (fulda, una modalidad minúscula local de la carolina), aunque el amanuense no fue el mismo que escribió la oración final. Están en verso, con elementos métricos característicos de la época que denotan un cambio del tipo de composición, pasando de rima total a rima final: es el caso del langzeile (rima larga), el monostitch (repetición continua de un verso similar) o la stabreim (aliteración).

Por su parte, los filólogos no tienen claro cómo clasificar el dialecto, si de turingio, franconiano del Rin, franconiano oriental… Tampoco concuerdan en la datación del texto original; recordemos que la pieza es del siglo X pero el contenido es una copia de un mito pagano que los investigadores decimonónicos alemanes remontaban hasta los siglos III o IV d.C. mientras que hoy se cree más cercano a su fecha de escritura, en torno al año 750, suficiente para ser anterior a la generalización del cristianismo. La diferencia debe situarse en su contexto, el nacimiento del romanticismo alemán y la mitificación de sus mitos, valga la redundancia.

Las idisi desatando a los prisioneros (ilustración de 1905 de Emil Doepler)/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

Y ¿qué es lo que cuentan Los encantamientos de Merseburgo? Constan de un preámbulo histórico introductorio para dar sentido a lo que viene después, que es el hechizo en sí. El primer hechizo es lo que se llama un lösesegen, una fórmula mágica para liberarse de las ataduras merced a la intervención de las disir o idisen (una dis era un espíritu femenino protector de un clan, una especie de diosa o hada, si bien lo habitual era referirse a ellas colectivamente), si bien hay quien cree que se puede interpretar más abiertamente y la mención valdría para las valquirias. En cualquier caso, se narra cómo varias disir intervienen para liberar a unas mujeres de sus grilletes. Textualmente:

Eiris sazun idisi sazun hera duoder. suma hapt heptidun, suma heri lezidun, suma clubodun umbi cuoniouuidi: insprinc haptbandun, inuar uigandun.

Su traducción aproximada sería de la siguiente forma, pero teniendo en cuenta que algunos expertos proponen traducirlo de forma más profana al tratarse de un texto tardío, de modo que donde pone idisi habría que entender mujeres simplemente, seguramente nobles:

Érase una vez, las idisi se sentaban se sentaban… Algunas pusieron ataduras, otras obstruyeron al ejército, otras tiraron de las ataduras firmes: ¡Sal de las ataduras, escapa del enemigo!

Wotan curando al caballo de Baldur (ilustración de 1905 de Emil doepler)/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

El segundo hechizo narra cómo un personaje llamado Phol (también llamado Uolla o Balder) cabalga junto a su padre Wotan (el equivalente germano de Odín) cuando el potro del primero se tuerce una pata. Ello da paso a un encantamiento para su curación, invocando Sinthgunt (la hermana de Sunna, el Sol) el poder del citado dios y de la esposa de éste (Frîja -o Freya, en su versión nórdica-). Dice así:

Phol ende uuodan uuorun zi holza. du uuart demo balderes uolon sin uuoz birenkit. thu biguol en sinthgunt, sunna era suister; thu biguol en friia, uolla era suister; thu biguol en uuodan,
so he uuola conda:
sose benrenki, sose bluotrenki, sose lidirenki: ben zi bena, bluot zi bluoda, lid zi geliden, sose gelimida sin.

Se puede traducir de esta forma:

Phol y Wotan cabalgaron hacia el bosque cuando el potro de Balder se torció la pata. Entonces Sinthgunt lo conjuró, (con) Sunna su hermana; entonces Frîja lo conjuró, (con) Volla su hermana; entonces Wotan lo conjuró, como (sólo) él podía hacerlo: Como un esguince de hueso, así esguince de sangre, así un esguince en la articulación: ¡Hueso con huesos, sangre con sangre, articulación con articulaciones, para que puedan ser pegados!

Un bactreato; se aprecian la cabeza sobre el caballo y una esvástica/Imagen: Nationalmuseet en Wikimedia Commons

El tema de los hechizos de curación -casi siempre con caballos de por medio- era bastante popular y abundaba en la iconografía artística sajona. De hecho, se conservan muestras anteriores cronológicamente pero con la particularidad de no figurar por escrito sino representadas en escenas plasmadas, por ejemplo, en ofrebrería: muchos bactreatos (medallas hechas generalmente de oro de monedas romanas que los germanos solían llevar como amuletos entre los siglos V y VII d.C.) tenían ese motivo ornamental, bien con el equino cojo, bien con una cabeza humana (en realidad de Wotan) sobre la grupa, a veces adornadas con otros elementos como pájaros, esvásticas, runas, cruces, etc.

Esa tradición temática continuó durante la Edad Media e incluso se extendió a otros ámbitos, como el escandinavo, el cristiano y el védico, entre otros. Sólo que el caso más famoso fue el de Los encantamientos de Merseburgo por una razón especial: en 1842, un año después de su descubrimiento, el famoso Jacob Grimm los publicó bajo el título Über zwei entdeckte Gedichte aus der Zeit des deutschen Heidenthums (Acerca de dos poemas descubiertos de la época del paganismo alemán) y más tarde, junto a su hermano Ludwig, los incorporó a su Deutsche Mythologie, alcanzando gran difusión.


Fuentes

Norse mythology. A guide to gods, heroes, rituals, and beliefs (John Lindow)/Medieval Germany. An encyclopedia (John M. Jeep)/A handbook on Old High German literature (John Knight Bostock)/Wikipedia