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El teatro griego más antiguo conocido es también el más extraño


Hace algún tiempo hablamos aquí de Tórico a raíz del descubrimiento de una extensa red de galerías mineras, las más antiguas de toda Grecia. Nada menos que 5 kilómetros de cámaras, pozos y conductos subterráneos revestidos de mármol que datan de finales del Neolítico en adelante, de donde se extraía plata y plomo.

Situación de Torico al sureste del Ática / foto Dodecaedro en Wikimedia Commons

Los restos de Tórico están en la costa sureste del Ática, al norte del cabo Sunión y cerca de la bahía de Laurión o Lavrio, que es el nombre moderno de la ciudad. Estrabón afirma que fue una de las 12 ciudades fundadas por Cécrope, el mítico rey de Atenas, y que luego Teseo incorporaría para formar la gran urbe.

Los micénicos también explotaron las ricas minas de la zona, y prueba de ello son las tumbas de tholos (circulares, subterráneas y cubiertas con una falsa cúpula) características de esa época, el siglo XV a.C., que se han encontrado.

Vista del teatro al pie de la colina / foto Chemenv en Wikimedia Commons

En la colina hoy llamada Velatouri están la acrópolis y los restos del antiguo centro de la ciudad, casas, talleres, un pequeño templo y estoas. Un gran templo dórico de finales del siglo V a.C. dedicado a Deméter y Koré (Perséfone) fue excavado por la Sociedad de Diletantes londinense en 1817. Sin embargo no sería hasta 1886 que se llevarían a cabo las primeras excavaciones arqueológicas modernas, a cargo de Walter Miller.

Miller tenía un objetivo claro, encontrar el teatro de Tórico. Lo descubrió en el flanco sur de la colina, excavado en la ladera, con sus 21 filas de asientos y una impresionante capacidad para más de 3.000 espectadores. Construido a finales de la era arcaica, entre 525 y 480 a.C., se trata del teatro griego más antiguo de todos. Pero también del más raro y extraño.

Vista del teatro en Google Maps

Y es que, a diferencia de los que se construirían después, el teatro de Tórico tiene forma elíptica en lugar de semicircular, con un diámetro de la cavea que alcanza los 53 metros, y la orquesta es rectangular en lugar de circular. Según los investigadores no estaba destinado solo a representaciones teatrales, sino que servía también para las reuniones de la asamblea de ciudadanos.

La cavea superior se añadió en una etapa posterior, tras la construcción de un nuevo muro de contención. El espacio intermedio se cubrió con bancos para obtener la inclinación adecuada que ayudara a los espectadores a sentarse, ya fuera directamente en el suelo o en asientos de madera en 10 o 12 filas. A la cavea superior se accedía por dos entradas en el lado norte, detrás de ese muro de contención. La entrada oriental era un único pasillo pavimentado, mientras que la occidental se construyó como un puente, sostenido por un arco apuntado.

Restos del teatro de Torico / foto Kostas Vassis en Wikimedia Commons

El teatro está construido con una piedra caliza marrón-verdosa tosca encontrada en la zona. El muro de contención de la cavea superior está cuidadosamente construido con piedra caliza tallada en bloques rectangulares. Tras la construcción de la cavea superior, la capacidad del teatro aumentó de 2.000 a 3.200 espectadores.

Nunca se ha llegado a restaurar por completo, y hoy en día permanece olvidado, salvo por los escasos turistas que se acercan a contemplarlo de cuando en cuando.

Casi un siglo después de la construcción del teatro, en 409 a.C. durante la Guerra del Peloponeso, los atenienses fortificaron Tórico para proteger sus minas. Se levantaron murallas de 600 metros de longitud, algunos de cuyos lienzos son todavía visibles, con seis torres y siete puertas de acceso.

Vista de los restos del teatro de Torico / foto Alun Salt en Wikimedia Commons

Sila y sus legiones destruyeron la ciudad de Tórico en el 86 a.C., en la primera guerra mitridática. Reconstruida posteriormente, durante el dominio romano permaneció habitada e incluso Pausanias pudo visitarla. Pero para el siglo VI d.C. había sido completamente abandonada, al igual que la mayor parte del Ática, debido a las invasiones eslavas.

Las pocas personas que visitan el sitio hoy en día pueden ver la base de un antiguo templo esculpido en la roca en el lado este de la orquesta del teatro, y una estancia con bancos.

Fuentes: Ministerio de Cultura de Grecia / Whitman College / Claude Philip / Greek Reporter / Diazoma / Wikipedia.