Encuentran un avanzado sistema de calentamiento en un edificio del siglo IV d.C. en la ciudad helenística de Metrópolis en Turquía

El nuevo edificio encontrado en Metropolis / foto Gidahatti

El yacimiento de la antigua ciudad de Metropolis, situada en la costa oeste de Turquía a unos 40 km al sur de Izmir (Esmirna), fue excavada por primera vez en 1972.

Ruinas de Metropolis / foto dominio público en Wikimedia Commons

Metrópolis es el nombre que dieron los griegos al asentamiento hitita de Puranda, en el que también han aparecido restos micénicos. Luego formó parte del reino helenístico de Pérgamo, época en que alcanzó su máximo apogeo cultural y económico.

Estrabón la menciona cuando habla del vino de la región:

Y sin duda también son buenos el vino efesio y el metropolites, y la cadena del Mesógide, el monte Tmolo, la Catacecaumene, Cnido, Esmirna y otros lugares menos conocidos producen un vino excepcional, ya sea para disfrutarlo, ya para tratamientos médicos.

Estrabón, Geografía XIV, I-15

Y la sitúa en el camino de Esmirna a Éfeso:

Así, el mismo camino de Éfeso a Esmirna es de trescientos veinte estadios en línea recta, pues hasta Metrópolis hay ciento veinte estadios y de ahí a Esmirna el resto, y, en cambio, el periplo es poco inferior a dos mil doscientos estadios.

Estrabón, Geografía XIV, I-2
Teatro de Metropolis / foto dominio público en Wikimedia Commons

Aquí apareció uno de los dos únicos templos conocidos dedicados al dios Ares, así como un teatro que fue restaurado en el año 2001.

Los restos excavados pertenecen principalmente a una ciudad helenística fuertemente romanizada, con aportes bizantinos como una iglesia y muros de fortificación que conectan con las defensas helenísticas de la Acrópolis.

Este año, el equipo de arqueólogos dirigido por el profesor Serdar Aybek, de la Universidad Manisa Celal Bayar, descubrió una nueva estructura arquitectónica. Ocupa una superficie de unos 400 metros cuadrados y pertenece a los últimos años del Imperio Romano.

Detalle del nuevo edificio / foto Gidahatti

Debió construirse sobre otro edificio anterior dañado por un terremoto, pues bajo las losas de mármol del gran patio han aparecido mosaicos con decoración geométrica. Junto a él se encontró un pequeño baño privado, denominado balneum, similar a las grandes termas pero para el uso de una sola familia.

Construido entre finales del siglo IV y principios del V, pudo ser propiedad de un comerciante acaudalado o de un gobernante de la ciudad. Junto a este patio de mármol del Balneum hay una piscina para tres o cuatro personas. Desde esta piscina se accede a la sala delantera con otra piscina cubierta de mármoles de colores. Esta habitación da acceso a una habitación cálida a través de una puerta estrecha. Esto conduce a la habitación más cálida del complejo, la sección de baño central, con dos o tres bañeras. Se cree que esta sala es una sala de sudación comparable a las saunas de hoy en día.

Foto Arkeolojik Haber

El descubrimiento más interesante realizado por el equipo de investigadores se produjo en esta sala: un sistema único de ingeniería que muestra que el espacio se calentaba desde el suelo y la pared, una maravilla de la ingeniería de hace 1.500 años.

Según Serdar Aybek, el avanzado sistema de calefacción que descubrimos en el Balneum revela pistas importantes sobre la vida de la ciudad y su gente en ese momento. La estructura de los baños privados, que creemos pertenecía a uno de los personajes notables de la ciudad, demuestra que tenían un sistema de calefacción que podemos considerar muy avanzado incluso hoy en día y que se llevó a cabo un estudio de ingeniería para asegurar que tanto el agua limpia como la sucia circulasen sin contacto entre sí.

Fuente: Arkeolojik Haber / Hurriyet Daily News / Wikipedia.