Teágenes de Tasos, el atleta que se convirtió en dios

El boxeador de las Termas, escultura helenística / foto dominio público en Wikimedia Commons

La isla griega de Tasos está situada en la parte septentrional del mar Egeo, cerca ya de la costa tracia, y su capital, también llamada Tasos, se localiza al norte de la isla. Fue fundada hacia el año 680 a.C. por colonos que procedían de la isla de Paros.

Allí vivió durante el siglo V a.C. uno de los atletas más famosos de la Antigüedad, que alcanzó su mayor gloria entre los años 480 y 460 a.C. Se llamaba Teágenes de Tasos y destacó, principalmente, en pancracio y pugilato. Conocemos su vida por Pausanias, Ateneo de Náucratis, Luciano de Samósata y Plutarco.

El ágora de Tasos / foto Haplochromis en Wikimedia Commons

Pausanias se hace eco en el último libro de su Descripción de Grecia, escrito en el siglo II d.C., de la leyenda de los tasios, según la cual Teágenes habría sido hijo, no de su padre mortal sino, por medio de las artimañas frecuentemente atribuidas a los dioses, del mismísimo Hércules. Tanta fuerza debía tener, y tan fuerte debía ser el recuerdo que los isleños tenían de él siete siglos después.

Se dice que a los nueve años, al regresar de la escuela, vio en la plaza pública una estatua de bronce de alguna divinidad que le gustó mucho; la sacó de su pedestal y, cargándola a la espalda, se la llevó a su casa. Esta acción enfureció a la multitud en su contra, pero una figura prominente y anciana impidió que fuera asesinado y le ordenó que trajera esta estatua de su casa de vuelta a la plaza pública. Teágenes inmediatamente adquirió una gran celebridad por su fuerza, y el ruido de esta acción se extendió por toda Grecia.

Pausanias, Descripción de Grecia VI-11

A esa temprana edad era ya también conocido por su voracidad e inmenso apetito, que le llevaba a devorar bueyes él solito, como una especie de Obelix (cuya figura, si se piensa bien, parece basada en Teágenes). El caso es que los de Tasos tuvieron que poner solución al problema que representaba el niño y su gran fuerza, y para ello lo confiaron al cuidado de un entrenador que le enseñase a canalizar su energía en el deporte.

Dio resultado y Teágenes venció en la competición de pugilato en la 74ª Olimpiada en el año 484 a.C. (a Eutimo, otro atleta famoso cuya estatua en Olimpia ha sido encontrada). También ganó en la competición de pancracio, pero los jueces determinaron que había maltratado a Eutimo en su victoria anterior y le descalificaron multándole con un talento, que pagó en la Olimpiada 76ª en 480 a.C. (otra versión dice que estaba tan exhausto del combate contra Eutimo que le multaron por presentarse al pancracio en tales condiciones).

Entonces sucedió que el premio de pancracio fue otorgado a Dromeo de Mantinea, el primero hasta donde sabemos, que se considera que lo ganó sin luchar

Pausanias, Descripción de Grecia VI-11

Dos años antes, en 486 a.C. había conseguido el doblete en pugilato y pancracio en los Juegos Ístmicos. En los Juegos Píticos triunfó en pugilato tres veces, en 482, 478 y 474 a.C. Obtuvo nueve victorias en los Juegos Nemeos y un total de diez en los Ístmicos.

Competición de pancracio con jueces / foto Marie-Lan Nguyen en Wikimedia Commons

Dice Pausanias que en la tierra natal de Aquiles, en Ftía (Tesalia) realizó una gran hazaña para un atleta pesado como él, ganar el dólico la carrera de aproximadamente 5.000 metros que era habitual en los Juegos Panhelénicos.

Pero en Ftía, en Tesalia, renunció a estos dos ejercicios (pancracio y pugilato) y solo pensó en hacerse famoso en la carrera entre los griegos. Obtuvo la victoria en el dólico, y lo hizo, creo, para competir con Aquiles, queriendo ganar así en la patria del más valiente de los héroes.

Pausanias, Descripción de Grecia VI-11

En total, según Pausanias, Teágenes obtuvo 1.400 victorias a lo largo de su vida. Plutarco le atribuye solo 1.200 y dice además que la mayoría fueron de poca importancia. Pero lo más curioso es que su fama se extendió en el tiempo por un suceso posterior a su muerte.

Los tasios le habían erigido una estatua. Un antiguo rival, que nunca había logrado derrotarle, acudía todas las noches a golpearla con varas, hasta que una noche la estatua se derrumbó sobre él matándole.

Resulta que en Tasos había una ley que ordenaba arrojar al mar todo aquello, incluyo las cosas y objetos que, al caer, hubieran matado a alguien. La estatua fue juzgada y condenada, y consiguientemente arrojada al mar. Parece que comenzó entonces un período de malas cosechas y sequía y, tras consultar al oráculo de Delfos, recuperaron la estatua devolviéndola a su lugar original.

Inscripciones en el ágora de Tasos / foto Lucian Duma en Wikimedia Commons

La sequía terminó y Teágenes empezó a ser venerado como un dios sanador. Curiosamente, la base de esta estatua fue encontrada en el ágora de Tasos, en la que hay grabado un catálogo de victorias.

Los tasios, que la han trasladado al lugar donde estaba originalmente, le ofrecen sus sacrificios como si fueran a una deidad. Sé que se han erigido estatuas en Teágenes en muchos otros lugares de Grecia, e incluso entre los pueblos bárbaros: la gente de estos diferentes países lo adoran, y creen que él provee salud para los enfermos

Pausanias, Descripción de Grecia VI-11

Fuentes: Descripción de Grecia (Pausanias) / Encyclopedia of World Sport (David Levinson, Karen Christensen) / Arete: Greek Sports from Ancient Sources (Stephen G.Miller) / Wikipedia.