Un análisis de restos cerámicos revela el gusto de los celtas de la Edad del Hierro por el vino y los productos mediterráneos

Foto Denis Gliksman, INRAP

Los primeros celtas del este de Francia importaron cerámica mediterránea, así como aceite de oliva y vino, y podrían haberse apropiado de prácticas gastronómicas mediterráneas, según un estudio publicado en PLOS ONE y dirigido por Maxime Rageot, de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich y la Universidad de Tubinga.

Cientos de fragmentos de cerámica mediterránea importada han sido excavados en el antiguo castro celta de Vix-Mont Lassois en Borgoña, Francia. Este estudio es el primero en investigar el impacto de estas importaciones mediterráneas y de las prácticas de consumo culinario mediterráneo en la cultura celta temprana (siglos VII a V a.C.), utilizando técnicas de análisis de residuos orgánicos moleculares.

Crátera griega encontrada en la tumba celta de Vix / foto Peter Northover en Wikimedia Commons

Los autores realizaron cromatografías de gases y análisis de espectrometría de masas sobre residuos orgánicos extraídos de 99 fragmentos de cerámica encontrados en Vix-Mont Lassois procedentes de 16 vasijas importadas del Mediterráneo y de vasijas producidas localmente en diferentes contextos (élite, artesanos, rituales y militares).

Los resultados mostraron que las vasijas de cerámica importadas no sólo se utilizaban para beber vino, como una apropiación de las prácticas mediterráneas, sino también para beber cervezas locales condimentadas con resina de pino, en lo que parece ser una adaptación intercultural.

También se encontraron restos de otras bebidas de cosecha propia, incluyendo lo que podría haber sido cerveza a base de mijo, probablemente consumida sólo por individuos de bajo estatus, y cerveza a base de cebada y bebidas derivadas del abedul, que parecen ser consumidas solo por individuos de alto estatus.

Se identificaron resinas de pino y aceites vegetales locales, así como cera de abeja que estaba presente en alrededor del 50% de las vasijas de cerámica locales, lo que posiblemente indica que el hidromiel era una bebida fermentada popular o que a los primeros celtas les gustaba endulzar sus bebidas con miel.

Cerámica celta en el archivo del Museo Estatal de Württemberg / foto Victor S.Brigola

Los autores señalan que los alimentos comunes como el trigo, la cebada y el centeno podrían haber estado presentes en los recipientes, pero no han podido ser detectados en los análisis. A pesar de esta limitación, el estudio arroja nueva luz sobre el papel de la importación de alimentos y bebidas mediterráneas para ayudar a dar forma a las prácticas de los primeros festines o banquetes celtas y demuestra el potencial de este tipo de análisis molecular también para otros yacimientos arqueológicos.

Según los autores del estudio: los celtas de la temprana Edad del Hierro no sólo bebían vino griego importado en su cerámica griega importada. También utilizaron las vasijas importadas a su manera para beber diferentes tipos de cerveza local, como muestra el análisis de residuos orgánicos.

Fuente: Rageot M, Mötsch A, Schorer B, Bardel D, Winkler A, Sacchetti F, et al. (2019) New insights into Early Celtic consumption practices: Organic residue analyses of local and imported pottery from Vix-Mont Lassois. PLoS ONE 14(6): e0218001. doi.org/10.1371/journal.pone.0218001