La historia del Orfanato Prinkipo, el mayor edificio de madera de Europa

El orfanato en la actualidad / foto Jwslubbock en Wikimedia Commons

Büyükada es la mayor de las nueve islas Príncipe situadas en el mar de Mármara, tan cercanas a la ciudad de Estambul que se consideran barrios de ésta. Sus apenas 5 kilómetros cuadrados, en los que están prohibidos los vehículos motorizados, cuentan con algunos monumentos históricos, iglesias y monasterios bizantinos, además de una mezquita, un parque de atracciones abandonado y la casa en la que vivió Leon Trotski entre 1929 y 1933.

La isla de Büyükada / foto My another account en Wikimedia Commons

Se las denominó islas Príncipe precisamente porque eran el lugar de exilio de príncipes y otros miembros de la realeza caídos en desgracia durante la época bizantina.

Büyükada, que tiene una población de unos 7.000 habitantes concentrada principalmente en la costa norte, tiene dos elevaciones montañosas. Coronando la más cercana al puerto, el Isa Tepesi (Monte Jesús), se encuentra un singular edificio que llama la atención tanto por sus dimensiones como por su aspecto.

Foto Jwslubbock en Wikimedia Commons

Se trata de un antiguo orfanato griego establecido por la iglesia ortodoxa en 1903 y que estuvo en funcionamiento hasta 1964. A pesar de sus dimensiones, unos 20.000 metros cuadros de superficie, el Orfanato Prinkipo está hecho completamente de madera, lo que lo convierte en el mayor edificio de ese material en toda Europa (y el segundo más grande del mundo).

Fue construido en 1898 por el arquitecto Alexander Vallaury para la Compagnie Internationale des Wagons-Lits, la misma empresa que operaba el famoso Orient Express, que pensaba convertirlo en hotel y casino de lujo con el nombre de Prinkipo Palace y destinado a los viajeros occidentales que visitaban Estambul atraídos por el exotismo decimonónico.

Interior del orfanato / foto World Monuments Fund

Pero la autorización del sultán nunca llegó y en 1903 el edificio fue adquirido por Eleni Zarifi (esposa de un destacado banquero griego) que lo donó al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla para ser utilizado como orfanato. Durante 60 años funcionó como orfanato atendiendo a un total de 5.800 huérfanos en sus seis plantas con 206 habitaciones, cocina, biblioteca, escuela primaria y talleres.

El 21 de abril de 1964, en medio de las tensiones por la ocupación turca del norte de Chipre, cerró sus puertas por orden de las autoridades y quedó abandonado.

El orfanato en 2015 / foto Jwslubbock en Wikimedia Commons

En 1997 el estado turco se atribuyó su propiedad, pero una reclamación de la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos obligó a las autoridades turcas a devolver el edificio en 2012.

Su grave estado de deterioro requeriría de unos 65 millones de euros para su restauración, cantidad que la comunidad griega de Estambul no puede financiar. Varias organizaciones como Europa Nostra se han interesado por su conservación, pero de momento no se ha concretado ninguna actuación. La intención del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla es convertirlo en un centro ambiental mundial.

Fuentes: Greek Reporter / World Monuments Fund / Wikipedia.