El rey Balac mencionado en la Biblia puede haber sido una figura histórica, según una nueva lectura de la estela de Mesha

Detalle de la Estela de Mesah, en el Museo del Louvre / foto Mbzt 2012 en Wikimedia Commons
Molde de la estela, con la línea 31 en el recuadro / foto Finkelstein, Na’aman, Römer

Un nombre en la línea 31 de la Estela de Mesha, donde hasta ahora el consenso de los especialistas era que ponía Casa de David, puede ser el del rey moabita Balac mencionado en Números 22-24. Es lo que afirman los investigadores Israel Finkelstein, Nadav Na’aman y Thomas Römer en un artículo publicado en la revista del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv.

La estela de Mesa se encontró en el siglo XIX entre las ruinas de la ciudad de Dibón en Moab (actual Dhiban en Jordania) y hoy se guarda en el Museo del Louvre. La inscripción que lleva cuenta la historia de la expansión territorial y los esfuerzos constructivos del rey Mesha de Moab, quien también es mencionado en la Biblia.

Poco después del hallazgo la estela se agrietó y se desprendieron algunas partes, aunque antes se había hecho un molde de la inscripción en papel maché. Los investigadores estudiaron copias fotográficas en alta resolución de este molde, llegando a la conclusión de que hay tres consonantes en el nombre mencionado en la línea 31, y que la primera de ellas es la letra hebrea beth (que representa el sonido b).

La línea 31 con el espacio erosionado marcado por el rectángulo / foto Finkelstein, Na’aman, Römer

Aunque el resto de letras del nombre están erosionadas, los autores opinan que el candidato más probable es Balac. La sede del rey mencionada en la línea 31 estaba en Horonaim, un lugar citado cuatro veces en la Biblia en relación con el territorio moabita al sur del río Arnón. Por ello sugieren que Balac puede ser una figura histórica, igual que lo es Balaam, quien antes del descubrimiento de la inscripción de Deir Alla se creía inventada.

Balaam era un profeta, cuya historia se cuenta en Números 22-24, a quien el rey Balac consulta respecto a los israelitas (que estaban a punto de conquistar su territorio), y que es conocido por haberle hablado su burra cuando iban de camino a Moab. Durante mucho tiempo se dudó de su existencia histórica, hasta que en 1967 los arqueólogos encontraron una inscripción en Deir Alla, Jordania, donde se le menciona, aunque con la diferencia de que se dice que era profeta de Ashtar y no de Yahweh como afirma la Biblia.

El rey Balac en una ilustración de la Biblia / foto Philip De Vere en Wikimedia Commons

Balac, hijo de Zippor, vio todo lo que Israel hizo a los amorreos, y Moab temió mucho a los israelitas porque eran numerosos. Moab temía a los israelitas. Entonces Moab dijo a los ancianos de Madián: «Ahora esta horda devorará todo lo que nos rodea, como el buey devora la hierba del campo». En aquel tiempo Balac, hijo de Zippor, era rey de Moab; y envió mensajeros a Balaam, hijo de Beor, en Pethor, en la tierra de los amonitas, para llamarle con estas palabras: «Ha salido un pueblo de Egipto». Ellos han cubierto la tierra y se están estableciendo frente a mí! Ahora ven, maldice a este pueblo por mí, porque son más fuertes que yo.

Números 22

La antigua lectura de la línea 31 como Casa de David, aceptada por los estudiosos durante más de dos décadas, ya no es una opción, según los autores del estudio. Con la debida cautela sugerimos el nombre del rey moabita Balac, quien según la historia de Balaam en Números 22-24, trató de hacer caer una maldición divina sobre el pueblo de Israel.

La Estela de Mesah, en el Museo del Louvre / foto Mbzt 2012 en Wikimedia Commons

La historia que se cuenta en la estela de Mesha fue escrita en la época de ese rey, que vivió en el siglo IX a.C., sin embargo, para darle autenticidad a la historia, el autor debe haber integrado en la trama ciertos elementos más antiguos tomados de la realidad, como los nombres de Balac y Balaam.

La estela se descubrió en 1868, tiene 124 centímetros de altura por 79 de ancho y 36 de grosor, y la inscripción contiene 34 líneas escritas en alfabeto paleohebreo, constituyendo la más extensa recuperada del antiguo Moab. La erigió el propio rey Mesha en el año 850 a.C. como un recuerdo de sus victorias contra el Reino de Israel.


Fuente: Restoring Line 31 in the Mesha Stele: The ‘House of David’ or Biblical Balak?, Israel Finkelstein, Nadav Na’aman, Thomas Römer. Journal of the Institute of Archaeology of Tel Aviv University, vol.46, 2019 pp.3-11, doi.org/10.1080/03344355.2019.1586378.