Un pilar mesopotámico de 4.500 años de antigüedad contiene la primera inscripción, recientemente descifrada, sobre disputas fronterizas

El pilar fronterizo de Lagash / foto J.Fernandes-British Museum

Un pilar o estela de mármol que desde hace 150 años se conserva en el Museo Británico lleva una inscripción cuneiforme, descifrada a finales de 2018, y que ha resultado ser el primer registro conocido de una disputa fronteriza. Además, en ella se menciona, también por primera vez, el término tierra de nadie.

Umma y Lagash hacia 2350 a.C. / foto Wikimedia Commons

El pilar es mesopotámico y tiene unos 4.500 años de antigüedad. A pesar de llevar tanto tiempo en el museo ha sido el curador del departamento de Oriente Medio, Irving Finkel, quien descifró la inscripción, realizada para delimitar las fronteras entre las ciudades-estado en guerra de Lagash y Umma, en el sur del actual Irak.

Lagash, cuya capital era Girsu, era una de las ciudades-estado más antiguas de Sumeria, situada en el actual Tell al-Hiba, al noroeste de la confluencia entre el Eúfrates y el Tigris. Poseía 17 grandes ciudades, ocho capitales de distrito y al menos 40 aldeas. Umma, situada al noroeste de Lagash (en la actual Tell Yoja), controlaba también las ciudades de Ur y Uruk.

El arqueólogo Sebastien Rey con el pilar / foto J.Fernandes-British Museum

Ambas se disputaban una zona fértil llamada Gu’edena (el borde de la llanura), por lo que Entemena, rey de Lagash, hizo erigir el pilar con la inscripción hacia el año 2400 a.C. para reclamar la posesión del territorio. En él se cuenta la historia completa de la disputa entre las ciudades sobre la zona, y aparecen los nombres de los dioses principales de Lagash y Umma, el primero Ningirsu y el segundo prácticamente ilegible. Esto último de manera intencionada, como medio de hacer prevalecer el poder de Ningirsu sobre el de su dios rival, algo que según los expertos es único y excepcional en las inscripciones cuneiformes conocidas.

Pero hay más, porque Finkel opina que el pilar y la inscripción fueron deliberada y artificialmente envejecidos con el fin de hacerlos pasar por un documento histórico y apuntalar la reclamación de Lagash sobre Gu’edena. El escriba uso también con el mismo fin un tipo de escritura arcaica, todo lo cual dificultó hasta ahora su desciframiento e interpretación. Sería por tanto igualmente uno de los primeros intentos de falsificación documental conocidos.

Otra vista del pilar / foto J.Fernandes-British Museum

La guerra por ese motivo entre Lagash y Umma llevó también a la creación de uno de los primeros tratados de paz de la historia, plasmado en uno de los documentos legales más antiguos que se conocen, el Tratado de Mesilim, firmado hacia el año 2550 a.C. Mediante este tratado se establecía la frontera entre ambas, demarcada con una estela colocada sobre el canal de irrigación cuyo uso era disputado. Como mediador actuó el rey Mesilim de Kish, quien inscribió su decisión final en el pilar.

Pero la paz no duraría, ya que Umma atacó a Lagash dos siglos después, destruyendo por completo su capital Girsu. Su dominio tampoco duraría demasiado, porque pocos años más tarde Sargón de Acad conquistaría todas las ciudades sumerias, sin hacer caso de estelas ni de tratados.

Fuente: British Museum.