Peñas de Aia, minas romanas y seres mitológicos en la montaña más antigua del País Vasco

Aiako Harria / foto Aitor Sarmiento

Entre las localidades guipuzcoanas de Irún y Oiartzun y la población navarra de Lesaka, destaca una majestuosa montaña cuya característico perfil es reconocible desde gran parte de la costa vasca. Se trata de las Peñas de Aia o Aiako Harria en euskera.

Se trata del único macizo de origen granítico de Euskadi, que se formó por magma que se solidificó hace millones de años y la posterior erosión de las capas exteriores más blandas, una auténtica singularidad geológica.

Peñas de Aia / foto Aitor Sarmiento

Curiosamente, este macizo recibe el nombre de Aia, como el encantador pueblo que se encuentra a 30 kilómetros de distancia de estas montañas. Cuenta la tradición que esta casualidad es debida a la leyenda de que Sansón lanzó desde los montes que rodean Aia unas gigantescas piedras que cayeron justo aquí.

Y es que en la mitología vasca abundan las leyendas que achacan la ubicación de numerosos dólmenes, peñascos y montañas a la fuerza de personajes mitológicos como Sansón o Roldán, que estaban dotados de una fuerza sobrenatural y casi siempre erraban en el lanzamiento de las grandes rocas.

La montaña está formada por tres fragosas cumbres, Erroilbide (832 metros), Txurrumurru (821 metros) e Hirumugarrieta (806 metros), por lo que en el País Vasco francés también es conocida como el Monte de las Tres Coronas.

Peñas de Aia / foto Aitor Sarmiento

En el topónimo de la primera de sus cimas, también se entremezcla la leyenda. Y es que el nombre Erroilbide provendría de Erroldan bide (camino de Roldán en euskera), el histórico comandante de Carlomagno que murió en una emboscada de los vascones en Roncesvalles y pasó a formar parte de la leyenda.

Además, en el pueblo de Oiartzun, se contaba que en las cuevas de Peñas de Aia habitaban los intxisu, unos duendecillos que acostumbraban a hacer pequeñas travesuras.

Pasado minero de Peñas de Aia

Desde hace cientos de años, se ha extraído mineral de las entrañas de Aiako Harria. En las minas de Arditurri los romanos empezaron a horadar la roca en busca de plata y plomo hace 2.000 años, pasándose en la Edad Media a extraerse hierro y blenda.

Esta mina estuvo en funcionamiento hasta el año 1986 y hoy en día se puede visitar su sorprendente interior gracias a las visitas guiadas del centro de interpretación de Arditurri.

Como llegar a Peñas de Aia

Desde Oiartzun, nos dirigiremos al barrio de Gurutze, para girar a la derecha hacia el Castillo del Inglés (que no era un castillo, si no la vivienda de un empresario inglés que explotaba las minas de la zona).

Aia, Guipuzcoa / foto Aitor Sarmiento

Aparcaremos a la altura del kilómetro 8 de la carretera GI 3631, en el aparcamiento que se encuentra en el collado de Elurretxe (casa de la nieve en euskera, llamado así porque aquí se encontraba un nevero desde donde se extraía hielo en los meses de verano para la turística San Sebastián).

Desde aquí parte un sendero que nos dirige hacía las cumbres de esta impresionante montaña surgida hace 300 millones de años. Junto al sendero de ascenso se encuentra una pequeña gruta donde se guarda una imagen de la Virgen de Juncál, patrona de Irún.

En general, la subida a Peñas de Aia no tiene especial dificultad, aunque para realizar el paso entre Txurrumurru y Erroilbide se requiere de un poco de experiencia montañera.

En definitiva, no dudéis en acercaros a estas asombrosas montañas en las que se mezclan antiguas leyendas y naturaleza. Tal vez os podáis cruzar con un pícaro intxisu en el camino.


Este artículo es una colaboración de Aitor Sarmiento, autor de Sitios Históricos