La aventura de estudiar un año escolar en USA

Foto dominio público en pixabay.com

El gobierno americano creó en los años 60 su programa de visitante de intercambio con el que brindar la oportunidad a estudiantes de otros países la posibilidad de formarse en los Estados Unidos para luego aplicar esos conocimientos en sus países de origen. Para poder participar a este programa los estudiantes seleccionados reciben una visa especial bajo el nombre de visado J1. Desde entonces miles de personas de todo el mundo han tenido la oportunidad de disfrutar de estas estancias formativas en sus diferentes modalidades.

El programa de intercambio sigue hoy vigente y es accesible para jóvenes estudiantes de secundaria, profesores, au pair, monitores de campamento… La modalidad que más éxito ha tenido desde su implantación ha sido siempre la interesantísima posibilidad de que jóvenes en edad escolar puedan viajar a los EEUU a estudiar un curso académico en un instituto público mientras conviven con una familia americana voluntaria.

En la página web de año escolar en USA de la organización CLS podemos conocer los precios y requisitos de participación para poder ser aceptado en este programa subvencionado por el gobierno americano por el cual el estudiante no tiene que asumir los costes de escolarización en el “High School” público ni el alojamiento ya que las familias americanas con las que conviven el año escolar son 100% voluntarias y no pueden recibir ninguna compensación económica a cambio.

Existen importantes diferencias entre el sistema educativo americano con respecto a la educación en España. Principalmente la metodología eminentemente práctica de sus clases y sus sistemas de evaluación tan benévolos con los estudiantes “hormiguitas” que trabajan duro durante todo el año restando mucha importancia a los exámenes finales.

Los institutos americanos basan su metodología en prácticas de laboratorio, debates, exposiciones, proyectos… reduciendo enormemente la carga teórica de sus asignaturas. Es muy frecuente escuchar que la media de la población americana es ignorante porque no conocen donde está ubicado determinado país o no tienen idea de determinados datos históricos.

Sin embargo, es muy frecuente que reciban una formación más técnica durante su etapa escolar como técnicas de estudio, aprender a manejar un presupuesto en el hogar, redactar un curriculum vitae, conocimientos de electricidad, carpintería, fontanería, etc. Se trata en definitiva de una formación más aplicada al día a día que la visión humanística europea y, concretamente española.