Encuentran una esfinge con cabeza de carnero y un taller de hace 3.000 años en Egipto

Parte de la esfinge durante los trabajos de excavación / foto Gebel el Silsila Project

Los arqueólogos han descubierto en la cantera de Gebel el-Silsila, cerca de Asuán en Egipto, restos de un taller de unos 3.000 años de antigüedad en el que hay varias esculturas inacabadas, entre ellas una esfinge con cabeza de carnero cincelada en piedra arenisca. Se cree que el taller data de la XVIII dinastía, durante el reinado de Amenhotep III.

Parte de la cabeza de la esfinge / foto Gebel el Silsila Project

El equipo sueco-egipcio también halló numerosos fragmentos de inscripciones jeroglíficas, así como una esfinge posiblemente utilizada para la práctica de aprendices, tal y como detallan en un artículo en el blog del proyecto.

Parte de la cabeza de carnero de la esfinge ya era visible antes de las excavaciones, tras las cuales se descubrió el resto del cuerpo que mide unos 5 metros de largo por 3,5 de alto. No obstante, la mitad superior de la cabeza está rota y ha desaparecido. Junto al estómago de ésta es donde se encontró la esfinge de práctica más pequeña.

Entre los hallazgos también hay una escultura de una cobra en espiral, probablemente tallada para coronar la cabeza de la crioesfinge. Una crioesfinge se caracteriza por tener cuerpo de león en cuclillas o acostado, con largas patas y cabeza de carnero con cuernos curvos. Se asocia con el dios Amón-Ra y simboliza tanto el poder físico como la fertilidad, ya que combina la fuerza del león con el ardor del carnero.

Otra vista de la esfinge / foto Gebel el Silsila Project

Esfinges similares a la encontrada se pueden ver a lo largo de los dromos de los templos de Amón en Karnak y en Napata. En este caso parece que la crioesfinge fue abandonada tras romperse al intentar transportarla (algo habitual como vimos en el artículo dedicado a los Kuroi de Naxos) o podría haber sido abandonada, según Maria Nilsson, arqueóloga de la Universidad de Lund y directora de las excavaciones, debido a la muerte del faraón: no hay ninguna razón obvia para que fuera abandonada, tiene una delgada grieta en su frente, pero es poco probable que el daño sea lo suficientemente grave como para arruinar una estatua tan grande.

Crioesfinges en Luxor / foto Thomas Nenninger en Wikimedia Commons

En las inmediaciones de la esfinge aparecieron fragmentos de un santuario de Amenhotep III, que gobernó Egipto desde 1390 a.C. hasta 1350 a.C., entre ellos una inscripción en ocre rojo sobre piedra que data de la apertura de la cantera.

Fuentes: Gebel el-Silsila Project / Live Science.