Una enorme torre encontrada bajo un túmulo en Bulgaria puede ser la tumba del emperador Filipo el Árabe

En julio de 2018 los arqueólogos que trabajan en el túmulo de Maltepe, a las afueras de la ciudad de Plovdiv, encontraron que bajo la tierra del montículo se alzaba una torre cuadrangular cuyas dimensiones calcularon en unos 8 metros de altura, con 7 metros de ancho por lado.

Resultó ser un edificio funerario romano del siglo III d.C. con forma parecida a un zigurat que, en un primer momento, pensaron pudo pertenecer a algún personaje tracio destacado, ya que la región estaba bajo dominio romano desde un par de siglos antes.

Aunque la tumba todavía no ha sido abierta, con el fin de documentar y estudiar a fondo el edificio y el resto del túmulo, ya han podido constatar que las dimensiones son mucho mayores, con unos 20 metros de anchura por lado por otros tantos de altura. Además, la forma del edificio parece imitar el estilo de las tumbas de Petra y Palmira, algo completamente fuera de lugar en Europa. Esa magnitud les hace pensar que en realidad podemos estar ante la tumba del emperador Filipo el Árabe.

El túmulo de Maltepe / foto Archaeology in Bulgaria

Kostadin Kisyov, director del Museo de Arqueología de Plovdiv, que lidera los trabajos, asegura que he trabajado en sitios arqueológicos en Bulgaria y otros países, y mi especialidad son las prácticas de entierro de los tracios y las prácticas de entierro de la Antigüedad en general. El túmulo y la propia tumba son tan grandiosos que no tienen analogías en Europa.

El túmulo ya fue identificado a finales del siglo XIX por Karel Skorpil, uno de los padres de la arqueología búlgara, quien reparó en sus grandes dimensiones, 140 metros de diámetros por 23 de altura. También hay evidencias de que pudo ser saqueado por cazadores de tesoros, ya que en su cima se encontró una fosa de 20 metros de diámetro por 7 de profundidad. Y en la cercana localidad de Manole se contaban leyendas de que bajo él había una antigua tumba derrumbada, lo que ha resultado ser cierto.

En la periferia del túmulo se encontraron asimismo 15 tumbas medievales de entre los siglos XI y XII, lo que indica que durante la Edad Media los habitantes locales usaron los bordes del túmulo para sus propios entierros.

Partes superiores desenterradas del edificio / foto Archaeology in Bulgaria

El equipo de Kisyov comenzó las excavaciones de arriba a abajo, alentados por estudios geofísicos que indicaban que había una estructura de piedra en el interior. El edificio tiene tres niveles en forma de torre piramidal o zigurat, y en su parte superior había una escultura hoy perdida. Precisamente por esa parte pudieron acceder al interior los saqueadores, aunque se cree que no pudieron alcanzar el nivel más bajo de la cámara funeraria. En los primeros niveles los arqueólogos encontraron 32 fosas rituales con diferentes objetos, como vasijas fragmentadas y abundantes monedas.

El edificio está formado por 4 cubos con diferentes anchuras de cimentación. El superior tiene 6,6 metros de ancho por lado, mientras que el más bajo alcanza lo 9,6 metros. Buscando similitudes en otras partes del imperio romano, Kisyov encontró torres funerarias parecidas a lo largo de la Vía Latina y la Vía Apia en Roma, solo que éstas son rectas y solo tienen 4 metros de altura. En ellas se enterraban patricios y senadores romanos. Pero la forma de zigurat de la tumba de Plovdiv es completamente extraña a cualquier otra conocida en la parte europea del Imperio Romano, siendo sus referentes más cercanos las tumbas de Petra y Palmira (todas ellas destruidas recientemente por el EI).

Torre funeraria de Elahbel en Palmira, Siria / foto Bernard Gagnon en Wikimedia Commons

Por ello los investigadores opinan que la tumba debe pertenecer al emperador Filipo el Árabe, o al menos a una persona cercana a él, pero que debía proceder del Medio Oriente, de ahí su singular forma. Filipo gobernó entre los años 244 y 249, y su apodo se debe a que parte de su familia procedía de la península arábiga, habiendo obtenido la ciudadanía romana gracias a su ascendencia paterna.

No obstante, se desconoce si Filipo murió cerca de Verona, en la batalla contra las fuerzas de Decio en el año 249, o en algún momento después ese mismo año asesinado por sus propios soldados en algún otro lugar. Si finalmente resulta que la tumba encontrada en la suya, se podría poner fin a esa incógnita.

Busto de Filipo el Arabe / foto George Shuklin en Wikimedia Commons

De lo que sí están seguros los arqueólogos es que tanto el edificio funerario como el túmulo se construyeron al mismo tiempo. Al contrario de las tumbas-torre de Palmira, que se dejaban a la vista, aquí los constructores se molestaron en ocultarla bajo un enorme montículo, siguiendo la tradición tracia.

Fuente: Archaeology in Bulgaria.